Circulan fuertes versiones sobre una presunta fractura interna en el régimen venezolano. Una investigación del diario británico The Guardian reveló que Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, y su hermano Jorge Rodríguez habrían sostenido contactos secretos con funcionarios de Estados Unidos y Qatar, mientras Nicolás Maduro aún se mantenía en el poder.
De acuerdo con el reporte, las conversaciones se desarrollaron de forma discreta entre octubre y noviembre de 2025, en medio de la creciente presión internacional y de negociaciones paralelas para definir un posible escenario político tras la eventual salida de Maduro.
Contactos desde el núcleo del poder de Maduro
Según The Guardian, los diálogos no se dieron con figuras de oposición, sino desde el corazón del poder chavista, lo que encendió alertas sobre una posible ruptura interna dentro del oficialismo.
El medio británico sostiene que Delcy Rodríguez habría expresado a los interlocutores internacionales su disposición a participar en una transición política, e incluso habría planteado asumir un rol de liderazgo en un eventual nuevo gobierno, con el objetivo de preservar la estabilidad institucional.
Las conversaciones contaron con Qatar como intermediario, país que mantiene vínculos diplomáticos tanto con Washington como con Caracas, y que habría fungido como canal de comunicación para evitar contactos directos.
Diosdado Cabello también habría tenido acercamientos
El reporte también menciona que Diosdado Cabello, uno de los hombres más influyentes del chavismo, habría sostenido contactos con funcionarios estadounidenses, aunque —según el medio— estos fueron de menor alcance e influencia que los atribuidos a los hermanos Rodríguez.
No obstante, The Guardian aclara que no existe evidencia pública de un acuerdo formal para entregar o capturar a Nicolás Maduro, sino conversaciones políticas exploratorias ante un escenario de colapso del régimen.
La revelación, sin embargo, vuelve a colocar bajo escrutinio internacional las divisiones internas del chavismo y refuerza la versión de que la caída de Maduro no solo fue producto de la presión externa, sino también de negociaciones dentro de su propio círculo de poder.
