No es el trabajo. No es el horario. No es el sueldo. Muchas veces lo que más desgasta es esa persona con la que tienes que convivir todos los días: el compañero incómodo, el que tensa el ambiente, el que siempre dice algo fuera de lugar o pone a prueba tu paciencia.
No puedes elegir con quién trabajas, pero sí puedes decidir si ese conflicto te drena o si lo mantienes bajo control. El sitio especializado Computrabajo advirtió que aprender a convivir profesionalmente con compañeros difíciles ya no es un “extra”, sino una habilidad clave.
“La buena noticia es que no es necesario agradar a todos para tener una convivencia laboral saludable. Lo importante es aprender a relacionarnos de manera funcional, sin permitir que el conflicto desgaste nuestra energía ni afecte nuestro desempeño”, apuntó la plataforma de empleo.
La responsable de Estudios del Mercado Laboral en Computrabajo México, Alejandra Martínez, lo resume así: no siempre podemos cambiar la actitud de los demás, pero sí somos responsables de cómo nos relacionamos con ellos.
Y esa decisión define si llegas todos los días frustrado o con la tranquilidad de saber que tienes el control. Manejar bien estas dinámicas no solo protege tu bienestar: también fortalece tu reputación, tu liderazgo y tu futuro dentro de la empresa.
5 claves vs. compañeros difíciles
Para lidiar con tus compañeros de trabajo difíciles, de forma inteligente y emocionalmente saludable, Computabajo te recomienda:
- Mantén la relación en un plano profesional. Enfócate en cumplir con los objetivos comunes y en colaborar de manera respetuosa y eficiente.
- Evita los chismes, bromas o comentarios innecesarios. En muchos casos, el silencio oportuno es una herramienta de autocuidado y de madurez profesional.
- Identifica un punto en común. Aunque parezca difícil, siempre existe algún elemento compartido: el café, el tráfico, una serie o un hobby; estos pequeños puentes pueden ayudar a suavizar la convivencia.
- Aprende a comunicarte sin tensión. Sé claro, directo y respetuoso. La mayoría de los conflictos laborales surgen por malentendidos, por ello hay que hablar desde la calma para que el diálogo se vuelva posible.
- Establece límites mentales. Cuando alguien nos genera rechazo, suele ocupar más espacio del necesario en nuestros pensamientos, incluso fuera del horario laboral. Reconocer ese límite es clave para proteger nuestra energía emocional.
