Tras el arresto de Ryan James Wedding, exatleta olímpico canadiense y uno de los narcotraficantes más buscados por Estados Unidos, autoridades federales revelaron nuevos detalles sobre la estructura criminal que le permitió consolidar su poder junto al Cártel de Sinaloa, entre ellos el papel clave de su esposa mexicana.
Wedding, conocido como “El Chapo Canadiense”, fue detenido luego de permanecer prófugo durante meses, mientras figuraba en la lista de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI, con una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
El papel de su esposa mexicana
De acuerdo con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Miryam Andrea Castillo Moreno, esposa del exolímpico, fue una de las principales operadoras financieras de la organización criminal.
Las autoridades estadounidenses la señalan por:
- Blanquear dinero del narcotráfico
- Administrar recursos obtenidos por tráfico de cocaína
- Apoyar directamente actos de violencia vinculados a la organización
- Facilitar la operación financiera del grupo en México
Por estas razones, Castillo Moreno fue incluida en la lista de personas sancionadas conforme a la Orden Ejecutiva 14059, utilizada por Estados Unidos para combatir el narcotráfico internacional.

De los Juegos Olímpicos al narcotráfico
Ryan Wedding representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002 como snowboarder. Tras su retiro deportivo, según autoridades federales, se integró al crimen organizado hasta convertirse en líder de una red internacional de tráfico de cocaína.
El Departamento del Tesoro señala que su organización movilizaba toneladas de droga desde Colombia y México hacia Estados Unidos y Canadá, además de utilizar criptomonedas y empresas fachada para lavar las ganancias.
Red criminal con presencia en México
Las investigaciones identificaron una estructura transnacional integrada por operadores financieros, empresarios, abogados y colaboradores armados.
Entre ellos destaca:
- Edgar Aarón Vázquez Alvarado, alias “El General”, quien presuntamente le brindaba protección en México y utilizaba contactos policiales.
- Empresas mexicanas dedicadas al sector energético que fueron sancionadas por servir como fachadas financieras.
El gobierno estadounidense confirmó que estas acciones se realizaron en coordinación con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México.
