El dinero ya no alcanza ni para lo básico. Durante enero, miles de familias están usando microcréditos no para comprar lujos, sino para sobrevivir: comida, luz, agua, gas y emergencias. La cuesta de enero dejó de ser un apretón temporal y se convirtió en una urgencia diaria.
Un informe de Credmex, plataforma regulada de micropréstamos personales en línea, reveló datos sobre un hecho de alto impacto: las solicitudes de microcréditos aumentaron hasta 20% durante el primer mes del año, una señal clara de que las familias están entrando en modo supervivencia financiera.
El problema no es menor. Un estudio de Coparmex CDMX reveló que 70% de las personas reporta daños a su economía personal y familiar por la cuesta de enero. En otras palabras: 7 de cada 10 arrancan el año con problemas de dinero.
Comida, la necesidad más urgente
No hay dinero para comer, la cuesta se lo comió. Credmex reportó los datos arrojan que 22.97% de los usuarios solicita microcréditos para gastos cotidianos, como despensa básica y pago de servicios como luz, agua y gas.
Destacó que otro 22.5% de afectados y sus familias piden préstamos para cubrir emergencias. No es consumo. “Este enero, las solicitudes de crédito aumentaron 42.82%, respecto de enero del 2022, lo que muestra un incremento en la demandan de microcréditos sostenido”.
Especialistas como la coach en Finanzas, Sandra Huera, son implacables: hasta 60% de los mexicanos son víctimas de las deudas al inicio de 2026 y, al menos cuatro de cada 10 arrastran insuficiencia de ingresos y daños causados por la cuesta de enero.
¿Por qué recurren a los microcréditos?
La falta de dinero convirtió a los micropréstamos en la salida rápida cuando no hay liquidez. Y en los últimos años, las plataformas digitales ganaron terreno por una razón simple: dan dinero rápido a quienes no pueden acceder a la banca tradicional, ya sea por falta de historial o porque trabajan en la informalidad.
Y para muestra basta un botón. Los expertos de Credmex señalaron que el sector de microfinanzas formal creció de forma acelerada justo por esa necesidad urgente de efectivo inmediato.
Además –puntualizó– estas plataformas están desplazando a los préstamos informales, que suelen venir con intereses excesivos y métodos de cobranza agresivos o intimidatorios.
El mensaje es muy claro: para miles de familias, enero ya no se enfrenta apretando el cinturón. Se enfrenta pidiendo prestado para poder comer, prender la luz y no colapsar.
