Las versiones sobre la captura de Ryan James Wedding, alias el “Chapo Canadiense” exsnowboarder olímpico y uno de los 10 fugitivos más buscados del FBI, no coinciden plenamente entre México y Estados Unidos, lo que ha abierto un nuevo frente narrativo en un caso de alto perfil binacional.
Mientras autoridades estadounidenses destacan una entrega voluntaria y un traslado inmediato a su territorio, el gobierno mexicano subraya el marco de cooperación institucional y respeto a la soberanía, sin asumir de forma directa la narrativa de una captura ejecutada por EE. UU.
La versión desde México: cooperación y entrega voluntaria
Según un comunicado de Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a través de su cuenta oficial de X, mencionó que el 22 de enero se realizaron reuniones de alto nivel entre autoridades mexicanas y estadounidenses, como parte de los acuerdos en materia de seguridad.
En dichos encuentros participaron el director del FBI, Kash Patel, así como representantes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General de la República.
Asimismo, García Harfuch confirmó que un canadiense se entregó de manera voluntaria ante la Embajada de Estados Unidos en México, para posteriormente ser llevado a Estados Unidos.
El funcionario mexicano destacó que los resultados derivan del intercambio de inteligencia, la coordinación operativa y el pleno respeto a la soberanía y la integridad territorial de ambos países.
La versión desde Estados Unidos: captura y traslado
En contraste, la narrativa oficial estadounidense pone el énfasis en la aprehensión directa y el liderazgo del gobierno federal.
La fiscal general de EE. UU., Pamela Bondi, aseguró que, por instrucción suya, agentes del Federal Bureau of Investigation lograron capturar a Ryan Wedding, a quien describió como un “exsnowboarder olímpico convertido en presunto y violento capo de la cocaína”.
Bondi afirmó que Wedding ya fue trasladado en avión a Estados Unidos, donde enfrentará a la justicia federal, y atribuyó el resultado a la política de “mano dura” impulsada por el presidente Donald Trump.
En su mensaje, la fiscal agradeció la colaboración de las autoridades mexicanas y del embajador estadounidense, pero sin mencionar una entrega voluntaria, sino una aprehensión.
¿Entrega o captura?
México sostiene que Wedding se entregó voluntariamente en la Embajada de Estados Unidos, en un contexto de cooperación bilateral.
Estados Unidos presenta el caso como una aprehensión exitosa del FBI, reforzando el mensaje político de que no existen “refugios seguros” para criminales de alto perfil.
Ambas versiones coinciden en un hecho clave: Ryan Wedding ya está bajo custodia estadounidense y enfrentará cargos graves por narcotráfico, homicidio y empresa delictiva permanente. Sin embargo, la diferencia entre las versiones pone en duda la forma en la que aconteció el arresto.
Un caso clave entre la colaboración de México y Estados Unidos
Más allá de la discrepancia semántica —entrega o captura—, el caso Wedding se perfila como uno de los ejemplos más visibles de la colaboración en seguridad entre México y Estados Unidos, en un contexto de presión política, combate al crimen organizado transnacional y objetivos prioritarios compartidos.
La pregunta sobre cómo cayó el llamado “Chapo Canadiense” sigue abierta en el debate público; lo que está claro es que su proceso judicial marcará un nuevo capítulo en la relación bilateral en materia de seguridad.
