Autoridades de salud registran el primer deceso relacionado con el brote de sarampión en lo que va del año, en medio de un aumento sostenido de casos en varias entidades del país.
El estado de Michoacán reportó la primera muerte por sarampión en México durante 2026, en el marco de un repunte de contagios que ha llevado a las autoridades sanitarias a mantener alerta por la expansión de esta enfermedad prevenible.
Situación del brote en México
Según los datos más recientes del Informe Diario del Brote de Sarampión de la Secretaría de Salud (SSA):
• A nivel nacional se han confirmado siete mil 417 contagios de sarampión entre 2025 y lo que va de 2026.
• Michoacán acumula 265 casos confirmados, ubicándose entre las entidades con mayor número de registros.
• El virus ya se ha detectado en las 32 entidades federativas y en más de 260 municipios.
El reporte también indica que en las últimas 24 horas se confirmaron alrededor de 107 nuevos casos, lo que demuestra que la curva de contagios sigue en ascenso.
¿Quiénes están más afectados?
Los grupos más vulnerables siguen siendo los menores de edad, especialmente:
• Niños de 1 a 4 años, con más de mil casos confirmados.
• Niños de 5 a 9 años, con cifras altas de contagios.
• Menores de 1 año, quienes presentan una tasa de incidencia elevada, en parte porque aún no cuentan con el esquema completo de vacunación.
También se han visto casos importantes en adultos jóvenes que no han completado sus dosis de vacunación, lo que pone de manifiesto las brechas existentes en la cobertura de inmunización.
Importancia de la vacunación
Especialistas y autoridades sanitarias han reiterado que la vacunación es la herramienta más eficaz para prevenir casos graves de sarampión y evitar desenlaces fatales, ya que esta enfermedad es altamente contagiosa.
En respuesta al brote, se han implementado campañas de inmunización en todo el país, con millones de dosis aplicadas, especialmente en comunidades con baja cobertura.
Señales y prevención
Los síntomas del sarampión incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos llorosos y un sarpullido característico que se extiende por el cuerpo.
Ante estos signos, se recomienda acudir de inmediato a un servicio de salud y evitar la automedicación.
