La indignación social tras la muerte del enfermero Alex Pretti se tradujo este lunes en un apoyo financiero sin precedentes. La campaña de recaudación de fondos alojada en la plataforma GoFundMe, creada para auxiliar a la viuda y los hijos de la víctima, rebasó la barrera del millón de dólares en tiempo récord.
El hito se alcanzó apenas unas horas después de que el portal TMZ destacara la viralización de la iniciativa, impulsada por la difusión de los videos que contradicen la versión oficial sobre el operativo de ICE.
El flujo constante de donaciones refleja el impacto que el caso tuvo en la opinión pública estadounidense. Según los datos de la plataforma, más de 25 mil personas realizaron aportaciones que varían desde pequeñas sumas de ciudadanos anónimos hasta cifras significativas entregadas por figuras públicas y organizaciones de derechos civiles. El objetivo original, fijado en 50 mil dólares para cubrir gastos funerarios, quedó eclipsado rápidamente ante la respuesta colectiva.
La descripción de la campaña detalla que los fondos, ahora custodiados por un fideicomiso legal, se destinarán a asegurar el futuro educativo de los hijos de Pretti y a financiar la batalla legal que la familia emprenderá contra el gobierno federal.
Expertos legales anticipan que este proceso judicial será largo y costoso, dado que implica demandar a agencias de seguridad nacional por uso excesivo de la fuerza y violación de derechos civiles.

El fenómeno de recaudación ocurre en un contexto de alta tensión política. Mientras las autoridades mantienen hermetismo sobre la identidad de los agentes involucrados, la ciudadanía utilizó sus recursos económicos como una forma de protesta y validación de la inocencia del trabajador de la salud.
Los mensajes adjuntos a las donaciones expresan un rechazo contundente a las tácticas policiales empleadas y exigen una reforma inmediata en los protocolos de detención.
Representantes de la familia Pretti emitieron un breve agradecimiento, señalando que, aunque el dinero no repara la pérdida humana, sí ofrece la seguridad necesaria para buscar justicia sin el temor a la ruina financiera.
