El presidente Donald Trump enviará al “zar de las fronteras”, Tom Homan, al estado de Minnesota, en medio de protestas y una creciente tensión social por operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que ya dejaron dos civiles muertos este mes.
El anuncio se produjo después de la muerte del enfermero Alex Pretti, de 32 años, quien fue abatido por un agente federal el sábado pasado en el centro de Minneapolis, mientras era reducido durante una operación del ICE.
El caso provocó manifestaciones inmediatas y reavivó las críticas contra las redadas migratorias y la presencia de fuerzas federales adicionales en el estado.
A este hecho se suma el asesinato de Reneé Good, ocurrido el 7 de enero, también por disparos de agentes federales en Minnesota.
Ambos casos forman parte de los indignantes casos en que agentes federales disparan contra civiles en el estado, dos de ellos con resultado mortal, lo que enciende las alarmas entre autoridades locales, organizaciones civiles y comunidades migrantes.
“Enviaré a Tom Homan a Minnesota esta noche. Tom es duro, pero justo, y me informará directamente”
— Donald Trump
El mensaje fue interpretado por activistas y líderes locales como una señal de que la Casa Blanca no dará marcha atrás en su estrategia de control migratorio, pese al clima de indignación, e incluso hace temer un recrudecimiento de la ofensiva contra manifestantes.
Según la agencia Europa Press, la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, explicó que Homan no solo supervisará las operaciones del ICE, sino que también encabezará investigaciones de presunto fraude en el estado, que según la administración han causado “el robo de miles de millones de dólares a los contribuyentes”.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, respaldó la decisión y aseguró que la llegada de Homan es “una buena noticia para la paz, la seguridad y la rendición de cuentas en Minneapolis”.
¿Trump cambia su postura?
La presencia reforzada de agentes federales ha sido duramente cuestionada por autoridades estatales y municipales, el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, han pedido públicamente la reducción de efectivos y el fin de lo que califican como una “ocupación” federal.
Trump aseguró haber conversado telefónicamente con Walz, a quien antes acusó de “incitar a la insurrección”; según el mandatario, ambos acordaron trabajar de forma coordinada, y afirmó que el gobernador “está muy feliz” con la llegada de Homan.
La oficina de Walz confirmó la llamada y señaló que Trump aceptó reducir el número de agentes federales y mejorar la coordinación con el estado, especialmente en casos de criminales violentos.
Sin embargo, para muchos residentes y defensores de derechos humanos, la muerte de Alex Pretti —un enfermero sin antecedentes criminales— y la de Reneé Good representan un punto de quiebre que va más allá de la cooperación institucional.

Tom Homan, “zar de las fronteras”
Entre las figuras más controvertidas de la política migratoria estadounidense se encuentra Tom Homan, director de ICE, quien es conocido por su postura de mano dura contra la migración irregular y por defender públicamente las redadas, detenciones masivas y deportaciones aceleradas.
Homan respalda políticas como la separación de familias, el incremento de operativos en ciudades santuario y el uso de agentes federales en apoyo a policías locales.
Para sus seguidores, es un funcionario “eficaz” que prioriza la seguridad nacional; para sus críticos, es el rostro de una estrategia que criminaliza a los migrantes y ha generado abusos y muertes.
Su envío a Minnesota, en este contexto, hace pensar que Trump busca reafirmar su control sobre la agenda migratoria, incluso frente a la oposición local y a la creciente presión social tras los asesinatos de Pretti y Good.
