Un nuevo frente de tensión diplomática se abrió entre el gobierno de Estados Unidos y una nación de habla hispana, tras el intento de ingreso de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) al Consulado de Ecuador en Minneapolis.
Esta situación generó una protesta inmediata de la nación latinoamericana, pero también reaviva un cuestionamiento hacia la administración del presidente Trump: ¿se vulneró la soberanía ecuatoriana al intentar acceder a una sede consular sin autorización?
Protección diplomática
El gobierno de Ecuador denunció que un agente federal estadounidense presuntamente intentó ingresar a su consulado en Minneapolis alrededor de las 11:00 de la mañana de este martes, en medio de operativos migratorios que se han intensificado en esa ciudad.
De acuerdo con la Cancillería ecuatoriana, el personal diplomático impidió el acceso del agente, protegió a los ciudadanos ecuatorianos presentes y activó los protocolos de emergencia establecidos por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana.
En consecuencia, Ecuador presentó una nota de protesta formal ante las autoridades estadounidenses, solicitando que este tipo de acciones no se repitan en ninguna de sus oficinas consulares en Estados Unidos.
Diversos videos y denuncias en redes han dado cuenta de detenciones sin orden judicial e incluso en propiedad privada, como parte de las redadas que ICE realiza para atrapar a migrantes, lo que intensificó las protestas por la ilegalidad de estas acciones.
¿Qué dice el derecho internacional?
Si bien los consulados no tienen el mismo estatus que las embajadas, se encuentran protegidos por normas internacionales.
La Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963 —tratado del que tanto Ecuador como Estados Unidos son parte— establece que los locales consulares son inviolables y que las autoridades del Estado receptor no pueden ingresar sin el consentimiento del jefe de la oficina consular.
Expertos en derecho internacional coinciden en que cualquier intento de ingreso no autorizado puede interpretarse como una afectación a la soberanía del Estado que representa el consulado, incluso si no se concreta el acceso físico.
En este caso, Ecuador sostiene que el solo intento justifica la protesta diplomática, al considerar que se puso en riesgo la seguridad de su personal y de sus connacionales.
El incidente ocurre en un momento de alta tensión en Minneapolis, donde organizaciones civiles y residentes expresan suy repudio a los operativos de ICE, denunciando posibles excesos en la aplicación de la ley migratoria.
ICE defiende sus operativos, asegurando que sus agentes actúan conforme a la ley.
