Con el objetivo de contrarrestar la obsolescencia de los durmientes de madera y fortalecer la seguridad en la operación ferroviaria, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro avanza en la instalación de durmientes sintéticos en la Línea B, una acción clave para recuperar las condiciones geométricas y la estabilidad al paso de los trenes.
En días recientes, el Metro concluyó la instalación de 125 durmientes sintéticos en el aparato de vía 11A/21, ubicado entre las estaciones Oceanía y Deportivo Oceanía. Estas nuevas piezas sustituyen a los antiguos durmientes de madera, que tras más de dos décadas de servicio presentaban desgaste significativo.

De acuerdo con el programa de mantenimiento, en los próximos días iniciarán trabajos en la salida de Oceanía de la Línea B hacia la vía de enlace con la Línea 5, y de manera progresiva se intervendrán cinco aparatos de vía adicionales. Además, durante la segunda mitad del año, las labores de renovación también se extenderán a la Línea 4.

El STC destacó que estos trabajos se realizan en horario nocturno y de madrugada, sin afectar el servicio para los usuarios, y cuentan con la participación de personal técnico especializado en vías, lo que garantiza precisión y seguridad en cada intervención.
La compra de un paquete robusto de durmientes sintéticos fue una de las primeras instrucciones de Adrián Rubalcava, al asumir la Dirección General del Metro, como parte de una estrategia integral para corregir desperfectos históricos en las vías de la Línea B.

Esta línea, inaugurada en 1999, transporta diariamente a más de 401 mil usuarios y es estratégica para la movilidad de zonas de alta densidad poblacional como Ecatepec, Nezahualcóyotl y Ciudad Azteca. A más de 26 años de su puesta en operación, esta es la primera renovación integral de durmientes, piezas fundamentales para la estabilidad geométrica de la vía y la seguridad del servicio.
