Ciudad

¿Dónde reparar un Niño Dios en CDMX? El oficio artesanal que revive la tradición antes del Día de la Candelaria

Además de la reparación, otro de los temas que más inquieta a los fieles es cómo vestir correctamente al Niño Dios para llevarlo a bendecir el 2 de febrero

.
La restauración de Niños Dios se intensifica cada inicio de año debido a la cercanía del Día de la Candelaria (Jacqueline Sánchez)

Cada año, miles de personas se hacen la misma pregunta: ¿dónde puedo reparar un Niño Dios roto? Ya sea por un dedo quebrado, pintura desgastada o una figura dañada por el paso del tiempo, en la Ciudad de México existe un oficio casi invisible, pero profundamente arraigado en la fe: la restauración artesanal del Niño Dios.

A días del 2 de febrero, Día de la Candelaria, talleres artesanales especializados en imágenes religiosas se convierten en espacios donde la fe, la memoria familiar y el trabajo manual se encuentran.

Restaurar al Niño Dios: más que un arreglo, un acto de fe

Para muchas familias, comprar una imagen nueva no es opción. El Niño Dios que llega al taller tiene historia, promesas y memoria. Por eso, aun cuando el costo de la restauración puede ser mayor, la decisión suele ser la misma: restaurar antes que reemplazar.

Los artesanos que se dedican a este oficio lo describen como una combinación de tradición, arte sacro y devoción, aprendida en casa y perfeccionada con los años.


.
Restaurar al Niño Dios: más que un arreglo, un acto de fe (Jacqueline Sánchez)

Entre las consultas más frecuentes que llegan a los talleres destacan:

  • Dedos o manos quebradas
  • Brazos o piernas fracturados
  • Cabezas despostilladas
  • Pérdida de color por antigüedad
  • Golpes en figuras de yeso o resina

Las restauraciones se realizan en imágenes de yeso, resina, madera, cerámica o fibra de vidrio, utilizando materiales especiales que permiten reconstruir sin alterar la expresión original de la figura.

.
Restaurar al Niño Dios: más que un arreglo, un acto de fe (Jacqueline Sánchez)

Otra de las preguntas más buscadas es: ¿cuánto tiempo se tarda la reparación de un Niño Dios?

En la mayoría de los casos:

  • Los arreglos sencillos pueden realizarse en una a dos horas
  • Las restauraciones más delicadas requieren tiempos de secado para evitar fracturas futuras

El proceso incluye reconstrucción, pulido, pintura especializada y detalles finales como cejas, boca y pestañas.

.
Restaurar al Niño Dios: más que un arreglo, un acto de fe (Jacqueline Sánchez)

Si buscas lugares para reparar Niños Dios en CDMX, estos son los puntos más conocidos:

La zona de Talavera, popularmente identificada como la Plaza del Niño Dios, concentra talleres que trabajan durante todo el año, aunque enero y febrero son los meses con mayor demanda.

En esta zona persisten talleres familiares especializados en restauraciones complejas, incluyendo piezas antiguas o de madera.

También existen restauradores en otras ciudades como Puebla, Morelia y Guadalajara, enfocados en imágenes religiosas y esculturas devocionales.

El precio depende de tres factores clave:

  • Tamaño de la imagen
  • Material
  • Nivel de daño

Los costos pueden ir desde algunos cientos de pesos, aunque el valor sentimental suele ser el factor decisivo para las familias.

Temporada alta: por qué enero y febrero son clave

La restauración de Niños Dios se intensifica cada inicio de año debido a la cercanía del Día de la Candelaria, fecha en la que los fieles llevan sus imágenes a bendecir a los templos.

Aunque comerciantes reconocen que la afluencia ha disminuido en comparación con décadas pasadas —por cambios culturales, economía e inseguridad—, la tradición no ha desaparecido.

.
Restaurar al Niño Dios: más que un arreglo, un acto de fe (Jacqueline Sánchez)

Una tradición que sobrevive gracias a las familias

Detrás de cada taller hay historias familiares: abuelos que enseñaron el oficio, madres que lo preservaron y jóvenes que hoy intentan mantenerlo vivo. Para ellos, restaurar un Niño Dios no es solo reparar una figura, sino sostener una identidad cultural y religiosa.

Preguntas frecuentes sobre la reparación del Niño Dios

¿Se puede reparar un Niño Dios de madera?

Sí, aunque suele ser un trabajo más especializado y bajo pedido.

¿Puedo llevarlo el mismo día de la Candelaria?

Sí, pero generalmente solo se aceptan arreglos menores, debido a la alta demanda.

Más que una imagen, un símbolo vivo

Mientras haya manos dispuestas a reconstruir y familias decididas a conservar su fe, la tradición del Niño Dios seguirá presente en los hogares mexicanos, cada 2 de febrero, como un recordatorio de identidad, devoción y memoria compartida.

.
Restaurar al Niño Dios: más que un arreglo, un acto de fe (Jacqueline Sánchez)

¿Cómo vestir al Niño Dios para el Día de la Candelaria? Lo que recomienda la Iglesia Católica

Además de la reparación, otro de los temas que más inquieta a los fieles es cómo vestir correctamente al Niño Dios para llevarlo a bendecir el 2 de febrero.

De acuerdo con la tradición católica, vestir al Niño Dios es un acto de veneración, no una moda ni un juego. La Iglesia recomienda elegir trajes que representen advocaciones de Cristo, evitando caracterizaciones ajenas a la fe.

Trajes recomendados para el Niño Dios

Entre las vestimentas más aceptadas se encuentran:

  • Niño Dios de blanco o de rupón
  • Niño de Atocha
  • Divino Niño Jesús
  • Buen Pastor
  • Sagrado Corazón
  • Cristo Rey
  • Niño de la Salud

Estos atuendos buscan resaltar el significado religioso de la imagen y su papel central dentro de la fe cristiana.

.
Restaurar al Niño Dios: más que un arreglo, un acto de fe (Jacqueline Sánchez)

¿Qué no se recomienda al vestir al Niño Dios?

Especialistas y comerciantes coinciden en evitar:

  • Vestirlo como santos, ángeles o figuras distintas a Cristo
  • Trajes inspirados en personajes de películas, deportes o modas
  • Cambiar de vestuario cada año solo por costumbre

Más allá del traje, lo importante es el respeto y la intención con la que se presenta la imagen.

Si la imagen está demasiado dañada, no se aconseja tirarla directamente a la basura. El padre José de Jesús Aguilar explica que, al romperse, una imagen religiosa pierde su bendición, por lo que puede ser reemplazada. Sin embargo, recomienda destruirla con cuidado hasta convertirla en pequeños fragmentos y colocar los restos en una maceta, jardín o en la tierra, como una forma respetuosa de desecharla.

Tags

Lo Último