Las denuncias que en semanas recientes han circulado contra Carlos Alberto Torres Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, tendrían un trasfondo político vinculado al proceso sucesorio rumbo a 2027 y a actores del entorno del exgobernador Jaime Bonilla, de acuerdo con lo publicado este miércoles por el columnista Mario Maldonado.
Según dicha publicación, en este contexto aparece el morenista Jesús Alejandro Ruiz Uribe, quien actualmente se encuentra rezagado en las encuestas para la contienda estatal. Su equipo de operación política estaría encabezado por el exdirigente estatal del PRI, René Mendívil. Tras su salida como delegado de Bienestar, Ruiz Uribe habría perdido visibilidad y estructura territorial, por lo que la confrontación indirecta con el grupo en el poder se perfila como una de las principales estrategias para intentar reposicionarse políticamente, ya que no aparece entre las menciones de ciudadanos consultados al respecto.
El columnista señala que las denuncias anónimas presentadas contra Alberto Torres Torres, ante la Fiscalía General de la República, caracterizadas por una acumulación de señalamientos cuya resolución difícilmente se daría en el corto plazo, tendrían como objetivo central el desgaste político más que una judicialización inmediata.
Asimismo, se apunta que detrás de esta estrategia también estarían empresarios con intereses en Baja California que quedaron marginados tras la salida de Jaime Bonilla del gobierno estatal y que buscan recuperar espacios de influencia.
Este episodio, de acuerdo con el análisis publicado, confirma que la sucesión en Baja California comenzó antes de tiempo y que las disputas internas en Morena ya se están librando en el terreno de los expedientes, las filtraciones y la construcción de narrativa pública. En este escenario, queda la interrogante sobre si la dirigencia nacional del partido, encabezada por Luisa María Alcalde, sigue de cerca esta escalada y sus implicaciones rumbo a 2027.
