La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó en Palacio Nacional una reunión con directores ejecutivos de la industria automotriz que opera en el país, un sector estratégico que aporta 4.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
A través de redes sociales, la mandataria informó que, como resultado de este encuentro, su gobierno avanza en la construcción de un plan integral mediante una comisión intersecretarial, con el objetivo de fortalecer a la industria automotriz y atender los retos actuales del comercio exterior.
Gabinete federal acompaña diálogo
En la reunión participaron integrantes clave del gabinete federal, lo que reflejó el enfoque transversal del plan que se construye para el sector. Estuvieron presentes:
- El secretario de Hacienda y Crédito Público: Edgar Amador.
- El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana: Omar García Harfuch.
- La secretaria de Energía: Luz Elena González.
- El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes: Jesús Esteva.
- La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales: Alicia Bárcena.
- El secretario del Trabajo y Previsión Social: Marath Bolaños.
La presencia de estas dependencias apunta a una estrategia integral que considera variables fiscales, energéticas, ambientales, laborales, de infraestructura y seguridad para el fortalecimiento del sector.
Exportaciones automotrices se ajustan, pero comercio exterior se mantiene sólido
Previamente, la presidenta explicó que la industria automotriz mexicana registró ajustes en sus exportaciones durante 2025, particularmente en el segmento de autopartes, como resultado de la aplicación de medidas arancelarias por parte de Estados Unidos y una menor demanda en ese mercado.
No obstante, subrayó que este comportamiento no compromete el desempeño general del comercio exterior mexicano. “Exportamos más de lo que importamos, eso siempre es bueno para la economía mexicana”, afirmó, al destacar que la balanza comercial se mantiene en terreno positivo.
Claudia Sheinbaum señaló que México forma parte de cadenas de valor compartidas con empresas estadounidenses y japonesas, lo que permite aprovechar la cercanía geográfica, la infraestructura instalada y los acuerdos comerciales vigentes, aun cuando se registró una disminución en la industria automotriz.
