Organizaciones de pueblos originarios de Guerrero denunciaron haber sido atacadas mediante drones y explosivos mientras realizaban una incursión hacia la comunidad de El Terrero, donde al menos 300 personas permanecen desplazadas a causa de la violencia atribuida al grupo narco-paramilitar conocido como “Los Ardillos”.
De acuerdo con la información difundida por las propias organizaciones comunitarias, la movilización tiene como objetivo ingresar al territorio para atender la crisis humanitaria provocada por la presencia de dicho grupo, al que acusan de asesinar y desmembrar a policías comunitarios y rurales, lo que ha obligado a familias enteras a abandonar sus hogares.
Ataques durante la movilización
Observadores y defensores de derechos humanos que acompañan a las comunidades denunciaron que, durante el avance hacia El Terrero, fueron atacados con armas de alto poder y drones presuntamente operados por el grupo armado, situación que elevó el nivel de riesgo para las asambleas comunitarias y las personas desplazadas.
Las autoridades regionales y el Sistema de Seguridad Comunitaria, respaldado por el artículo 701 y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), determinaron mediante asamblea ingresar a la zona con el objetivo de desplazar al grupo armado y restablecer la paz en el territorio.
Clima de terror en las comunidades
Durante la incursión, las organizaciones informaron haber atravesado la comunidad Estrella de Guerrero, donde se reportó que dos camionetas con hombres armados identificados como integrantes de “Los Ardillos” arribaron un día antes para intimidar a la población.
A lo largo del trayecto, las autoridades comunitarias señalaron que continúan encontrando personas desplazadas, en medio de un ambiente de miedo, con comunidades prácticamente paralizadas y habitantes que no salen de sus casas ante la presencia del grupo armado.
Denuncian abandono del Estado
Las personas defensoras de derechos humanos informaron que se solicitó previamente la presencia y acompañamiento de la Guardia Nacional y de corporaciones de seguridad estatal, sin que hasta el momento hayan acudido, pese a tener conocimiento del desplazamiento forzado y del nivel de riesgo que enfrenta la movilización.
Ante esta situación, las organizaciones responsabilizaron al Estado mexicano de cualquier agresión o daño contra la integridad física de las asambleas comunitarias, autoridades tradicionales, integrantes del sistema de seguridad comunitaria y defensores de derechos humanos que acompañan el proceso.
Reportan nuevos ataques con bombas
En su última actualización, las organizaciones señalaron que ya se encuentran en la comunidad de Chautipa, donde denunciaron nuevos ataques mediante bombas, presuntamente lanzadas por el mismo grupo narco-paramilitar.
Por ello, hicieron un llamado urgente al gobierno federal para el envío inmediato de la Guardia Nacional y el Ejército a la zona, con el fin de frenar la violencia y garantizar la seguridad de las comunidades afectadas.
