A más de cinco horas del inicio del bloqueo en la Autopista del Sol, la circulación continúa cerrada sin que exista un acuerdo entre manifestantes y autoridades para liberar la vía, lo que ha provocado severas afectaciones a automovilistas y visitantes que transitan entre Acapulco y Chilpancingo.
La protesta se extendió también a la carretera federal México–Acapulco, generando un cierre prácticamente total en la zona y dejando atrapados a conductores que buscaban regresar a sus ciudades tras el fin de semana largo, sin rutas alternas disponibles para salir del congestionamiento.
Ante la prolongación del bloqueo, algunos automovilistas descendieron de sus vehículos para conocer los motivos de la manifestación y preguntar cuánto tiempo más permanecerá cerrada la vialidad. Hasta el momento, no se ha informado una hora estimada para la reapertura.

Fracasa tercer intento de diálogo
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y de la Guardia Nacional permanecen desplegados en las casetas de La Venta y Palo Blanco, en el tramo Acapulco–Chilpancingo, donde implementaron operativos para desviar el tránsito y evitar una mayor acumulación de vehículos sobre la Autopista del Sol.
Autoridades estatales confirmaron que se llevó a cabo un tercer intento de diálogo con representantes de los manifestantes, sin resultados concretos. En la reunión participaron funcionarios estatales y federales, quienes sostuvieron un encuentro con el coordinador de comisarios y comisarias, Daniel Rosas Martínez, para atender las demandas de pobladores y transportistas del municipio de Juan R. Escudero.

Bloqueo en la Autopista del Sol continúa sin solución
El Gobierno del estado informó que se mantiene una mesa de negociación permanente y que se privilegia el diálogo como vía para restablecer la circulación y garantizar la movilidad; sin embargo, el bloqueo continúa.
Los manifestantes reiteraron que no retirarán el cierre hasta que se establezca un diálogo directo con la presidenta Claudia Sheinbaum. Denunciaron que grupos de policías presuntamente coludidos con organizaciones del crimen organizado irrumpieron de manera armada en sus comunidades y amenazaron directamente a comisarios, hechos que, aseguran, no han sido atendidos por las autoridades estatales.
