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Colesterol y triglicéridos: más del 30% de los adultos en México presenta niveles elevados

Más de tres de cada diez adultos en México viven con exceso de colesterol y uno de cada cuatro presenta triglicéridos elevados

Persona con colesterol alto
Persona con colesterol alto

En México, las enfermedades cardiovasculares continúan entre las principales causas de muerte, y uno de los factores de riesgo más frecuentes —pero menos comprendidos— es la alteración de los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), 30.6% de los adultos en el país cuenta con un diagnóstico previo de exceso de colesterol. A su vez, la Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas (Enec) reporta que 24.4% de la población de entre 20 y 69 años presenta triglicéridos elevados, una condición asociada directamente con mayor riesgo de infarto y enfermedad cardiovascular.

Especialistas advierten que estas alteraciones metabólicas suelen avanzar de manera silenciosa durante años, sin provocar síntomas evidentes, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento oportuno.

Archivo - Enfermera midiendo la presión arterial de una paciente de edad avanzada. Hipertensión, colesterol. ROSSANDHELEN - Archivo (ROSSANDHELEN/Europa Press)

Grasas en la sangre con funciones distintas

El colesterol y los triglicéridos son lípidos que circulan en la sangre, pero cumplen funciones diferentes en el organismo. El colesterol participa en la producción de hormonas, vitamina D y sustancias necesarias para la digestión. Aunque el cuerpo lo produce de forma natural, también se obtiene a través de alimentos de origen animal.


Los triglicéridos, en cambio, funcionan como una reserva de energía. Cuando se consumen más calorías de las necesarias —especialmente azúcares y grasas—, el organismo transforma ese exceso en triglicéridos que se almacenan en el tejido adiposo.

Después de una comida rica en grasas o carbohidratos, el cuerpo convierte la energía sobrante en triglicéridos para usarla más adelante”, explica Romit Bhattacharya, cardiólogo preventivo del Instituto Cardiovascular de Mass General Brigham.

Los niveles más altos de colesterol HDL podrían estar relacionados con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.| Foto: Getty Images/iStockphoto
Los niveles más altos de colesterol HDL podrían estar relacionados con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.| Foto: Getty Images/iStockphoto

Riesgos compartidos para el corazón

El problema surge cuando los niveles de colesterol y triglicéridos se mantienen elevados por periodos prolongados. En exceso, estas grasas pueden acumularse en las paredes de las arterias y favorecer la aterosclerosis, una condición que estrecha los vasos sanguíneos y eleva el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.

La combinación de triglicéridos altos y colesterol elevado incrementa de forma significativa el daño cardiovascular, advierten los especialistas.

Valores de referencia

Los niveles considerados normales de triglicéridos son inferiores a 150 mg/dL. A partir de esa cifra, el riesgo comienza a aumentar, especialmente cuando superan los 200 mg/dL.

En el caso del colesterol, los médicos evalúan distintos indicadores: el colesterol LDL o “malo”, el HDL o “bueno” y el colesterol total. “Analizar cada componente del perfil de lípidos ofrece una visión más precisa del riesgo cardiovascular”, señala Bhattacharya.

Factores que elevan los niveles

El colesterol alto suele estar relacionado con dietas ricas en grasas saturadas y trans, sedentarismo, tabaquismo, factores genéticos y enfermedades como la diabetes tipo 2. Los triglicéridos elevados, por su parte, se asocian con el consumo excesivo de azúcares, alcohol, porciones grandes de alimentos y falta de actividad física.

La aterosclerosis puede desarrollarse durante años antes de manifestarse con un evento cardiovascular”, advierten especialistas.

Comer frutas ayuda a disminuir el colesterol malo.
Comer frutas ayuda a disminuir el colesterol malo. Foto: referencial.

Prevención y control

Aunque existen tratamientos farmacológicos, los médicos coinciden en que el control del colesterol y los triglicéridos comienza con cambios en el estilo de vida. Reducir el consumo de azúcares y alcohol, priorizar frutas, verduras y grasas saludables, así como mantener actividad física regular, son medidas clave para disminuir el riesgo.

En un país donde millones de personas viven con estas alteraciones sin saberlo, la información y la detección temprana se consolidan como herramientas fundamentales para prevenir enfermedades del corazón y reducir la carga del sistema de salud.

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