Nuevas declaraciones del exfuncionario y empresario Simón Levy generaron controversia este fin de semana, luego de que afirmara que fiscales estadounidenses habrían acusado formalmente al expresidente Andrés Manuel López Obrador de presuntos vínculos financieros con el gobierno de Nicolás Maduro y con organizaciones criminales mexicanas.
En la acusación contra el exmandatario venezolano, México es mencionado como un eje logístico clave, tanto para el tránsito de droga hacia Estados Unidos como para el lavado de dinero, particularmente entre 2006 y 2008.
La relación de Nicolás Maduro y México
En una publicación difundida en redes sociales, Levy sostuvo que la justicia estadounidense investiga supuestos pagos provenientes de Venezuela y de los cárteles de Sinaloa y Los Zetas, además de señalar que una eventual reforma electoral impulsada por Morena estaría “vetada desde Estados Unidos”.
Las declaraciones se dieron en el contexto del proceso judicial abierto en ese país contra Nicolás Maduro y miembros de su círculo cercano. Hasta el momento, no existe confirmación oficial por parte de autoridades de Estados Unidos o del Gobierno mexicano que respalde dichas afirmaciones.
De acuerdo con documentos judiciales presentados por fiscales federales de Estados Unidos en el caso contra Maduro, el régimen venezolano es acusado de encabezar una conspiración de narcotráfico de largo alcance que operó durante más de dos décadas.
Los expedientes señalan alianzas con el Cártel de Sinaloa y con Los Zetas —hoy Cártel del Noreste— para asegurar rutas y protección del tráfico de cocaína. También se documentan incautaciones históricas, como el decomiso de un avión DC-9 con más de cinco toneladas de droga en Campeche en 2006.
No obstante, es importante aclarar que el llamado “Cártel de los Soles”, citado en la acusación, no es descrito como un cártel tradicional, sino como una red de corrupción integrada por altos mandos militares y políticos venezolanos
