La Fiscalía de los Estados Unidos solicitó formalmente el aplazamiento de la audiencia judicial de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, según informaron diversas fuentes jurídicas y medios internacionales.
La petición, presentada ante la corte del Distrito Sur de Nueva York, propone que la comparecencia se traslade al próximo 26 de marzo, citando motivos logísticos y la necesidad de evitar conflictos de agenda que interfieran con el proceso.
La Fiscalía argumentó que el cambio de fecha permitirá una mejor organización de los recursos judiciales y de seguridad requeridos para un caso de esta magnitud. La pareja enfrenta acusaciones graves relacionadas con narcoterrorismo y conspiración para introducir estupefacientes en territorio estadounidense.
Originalmente, el procedimiento estaba previsto para realizarse en fechas más próximas, pero la complejidad de los trámites involucrados llevó a las autoridades federales a requerir más tiempo de preparación.
La solicitud busca, además de resolver inconvenientes operativos, garantizar que todas las partes cuenten con las condiciones necesarias para el desahogo de la diligencia.
Las fuentes citadas indicaron que la administración de justicia estadounidense pretende evitar cualquier contratiempo que pueda dar pie a impugnaciones o retrasos adicionales en el futuro. Nicolás Maduro y Cilia Flores permanecen bajo la mira del sistema judicial de Estados Unidos desde hace años, con recompensas millonarias ofrecidas por información que condujera a su captura.
Este movimiento jurídico ocurre en un contexto de alta presión política internacional. El caso es seguido de cerca por diversos organismos mundiales, dado que involucra a figuras centrales de la administración venezolana en un juicio bajo leyes estadounidenses.
Las autoridades neoyorquinas mantienen su postura de avanzar en el proceso penal, asegurando que los cargos presentados cuentan con el sustento documental necesario para proceder a las siguientes etapas.
Por el momento, el tribunal aún debe validar oficialmente la fecha del 26 de marzo. De confirmarse, esta audiencia representará un punto de inflexión en la estrategia legal de los Estados Unidos contra los líderes chavistas, quienes enfrentan uno de los expedientes más voluminosos en la historia de las acusaciones por delitos transnacionales.
Los equipos legales involucrados esperan la notificación definitiva por parte del juez encargado del distrito para ajustar los preparativos de la defensa y la presentación de pruebas.
