El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ingresó este martes a la Casa Blanca para sostener una reunión oficial con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
El encuentro genera una amplia expectativa diplomática debido a las marcadas diferencias ideológicas entre ambos mandatarios y la relevancia de los temas en la agenda binacional, que incluyen la política de lucha contra las drogas, la migración regional y la situación política en Venezuela.
La llegada del mandatario colombiano ocurrió pasado el mediodía, siendo recibido por el protocolo habitual de la residencia presidencial. Según reportes en vivo de El País y la BBC, esta cita representa el primer contacto personal de alto nivel entre ambas administraciones.
Durante el inicio de la jornada, Petro manifestó su intención de proponer un enfoque distinto en la relación comercial y ambiental, buscando puntos de convergencia en la transición energética y la protección de la Amazonía, temas que contrastan con la visión económica de la actual administración estadounidense.
Por su parte, el equipo de Donald Trump prioriza en esta reunión la seguridad fronteriza y el cumplimiento de metas en la erradicación de cultivos ilícitos. Fuentes de CNN en Español señalan que la Casa Blanca mantiene una postura de vigilancia sobre los acuerdos de paz en Colombia y la cooperación en inteligencia.
La oficina de prensa estadounidense subrayó que el interés primordial de Washington reside en frenar el flujo de estupefacientes y gestionar la crisis migratoria que afecta al continente.

La misma fuente destaca que la visita ocurre en un momento de reconfiguración geopolítica en América Latina, donde Colombia busca mantener su estatus de aliado estratégico sin comprometer la autonomía de su política exterior.
Paralelamente, medios como El Economista mencionan la presencia de otros líderes regionales en Washington, lo que sugiere una jornada de intensa actividad diplomática para el Departamento de Estado.
Tras el encuentro privado en el Despacho Oval, se espera que ambos mandatarios ofrezcan una declaración conjunta o emitan un comunicado oficial detallando los acuerdos alcanzados.
La comunidad internacional observa con atención si la retórica de Trump y el discurso reformista de Petro logran establecer un canal de comunicación estable o si las discrepancias en temas de seguridad nacional marcan un distanciamiento entre ambas naciones.
