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Los correos que recibían Salinas Pliego y Epstein: cenas privadas y una red de intelectuales

Los correos, fechados entre 2010 y 2013, sitúan al empresario mexicano como destinatario de mensajes enviados al mismo círculo exclusivo

Correos, cenas privadas y proyectos editoriales delinean un ecosistema en el que ambos nombres aparecían integrados
Correos, cenas privadas y proyectos editoriales delinean un ecosistema en el que ambos nombres aparecían integrados (Foto: @RicardoBSalinas)

Un conjunto reciente de archivos desclasificados relacionados con Jeffrey Epstein ha vuelto a poner bajo escrutinio los correos electrónicos que circularon durante más de una década entre figuras del poder económico, tecnológico y cultural a nivel global.

Entre esos intercambios aparece de forma reiterada el nombre del empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, incluido en las mismas listas de distribución que Epstein dentro del ecosistema de Edge Foundation, una organización dedicada a la divulgación y discusión de ideas científicas y tecnológicas de alto nivel.

Una red privada de ideas, poder y prestigio

Los documentos, fechados principalmente entre 2010 y 2013, no muestran comunicaciones directas entre Salinas Pliego y Epstein, pero sí evidencian que ambos recibían de manera simultánea correos enviados por John Brockman, fundador y presidente de Edge, en los que se convocaba a cenas privadas y publicaciones dentro de un grupo selecto.

Los correos analizados revelan que Edge funcionaba como un nodo de intercambio intelectual exclusivo, en el que participaban empresarios, científicos y líderes tecnológicos como Jeff Bezos, Elon Musk, Bill Gates, Mark Zuckerberg, entre otros. En ese contexto, Ricardo Salinas Pliego aparece como uno de los destinatarios habituales, al mismo nivel que Epstein.


Uno de los mensajes, enviado en diciembre de 2011 bajo el asunto “The Edge Annual Question 2012 – Invitation (Confidential)”, describe a Edge como “el núcleo de esta actividad intelectual — la Sociedad Lunar del siglo XXI”, y subraya el carácter reservado de la invitación.

En otro correo, Brockman señala que antes de hacer públicas ciertas reflexiones era necesario “sembrar el proyecto con respuestas interesantes para fijar un estándar alto”. Epstein, por su parte, no solo figura como receptor, sino que en al menos un caso reenvía íntegramente un correo de Brockman sobre teoría científica avanzada, replicando el mensaje a otros destinatarios.

La documentación no acredita vínculos personales ni comerciales entre Salinas Pliego y Epstein. Sin embargo, sí confirma que ambos formaron parte de un mismo circuito privado intelectual, donde el capital económico y el debate sobre el futuro de la ciencia y la sociedad convergían bajo estrictas reglas de confidencialidad.

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