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¿Qué cambia en las redadas migratorias tras las protestas contra agentes federales?

Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, impulsa una medida que busca reducir la tensión de las protestas contras las redadas migratorias

Kristi Noem, Secretaria de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.
Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos. La funcionaria anunció cambios en los operativos contra migrantes.

Tras las protestas multitudinarias y la indignación pública generadas por la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales en Minneapolis, las redadas migratorias entran en una nueva etapa.

Este lunes se informó que los agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que participan en operativos migratorios comenzarán a portar cámaras corporales, una medida que busca reducir tensiones, aumentar la rendición de cuentas y responder a las críticas por el uso de la fuerza.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, señaló que todos los agentes involucrados en redadas migratorias en Minneapolis, incluidos elementos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), recibirán cámaras corporales de manera inmediata, reportó la agencia AP.

Se trata de una medida que impulsó el expresidente Joe Biden en 2022, pero que en su retorno al gobierno, el presidente Donald Trump bloqueó de inmediato.


Al respecto, Noem adelantó que el programa se ampliará a nivel nacional conforme se disponga de fondos, lo que marca un cambio relevante en la manera en que el gobierno federal documenta estos operativos.

El anuncio llega en medio de un intenso escrutinio público sobre la conducta de los agentes federales y tras semanas de protestas que exigían mayor transparencia y responsabilidad en las acciones de inmigración.

Muertes, protestas y contradicciones

La decisión se produce después de que agentes federales abatieran a tiros a Alex Pretti, un enfermero que protestaba contra las redadas migratorias, y a Renee Good, en un incidente separado ocurrido a inicios de enero.

Funcionarios del gobierno aseguraron inicialmente que Pretti se presentó armado y atacó a los agentes; sin embargo, videos difundidos posteriormente en los que se observa que el hombre sostenía únicamente su teléfono celular al momento de ser derribado desmintieron la versión.

Aunque el DHS confirmó que al menos cuatro agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) portaban cámaras corporales durante el operativo, las grabaciones no han sido hechas públicas.

Tampoco se ha aclarado si los agentes de ICE involucrados en el otro incidente contaban con ese tipo de dispositivos.

Cambios en los operativos

Además del uso de cámaras, el gobierno federal reconfiguró el mando de las operaciones migratorias en Minneapolis.

En días pasados el presidente Donald Trump envió a su zar fronterizo, Tom Homan, para asumir el control de las redadas en la ciudad, desplazando al comandante de la Patrulla Fronteriza Gregory Bovino, quien había sido duramente criticado por su rol en operativos similares en ciudades como Chicago y Los Ángeles.

Además, el Departamento de Justicia abrió una investigación federal por derechos civiles relacionada con la muerte de Pretti, un paso que no se dio en el caso de Good y que refleja la presión política y social que rodea estos hechos.

Política migratoria

Las protestas reactivaron un debate que ya había estado sobre la mesa en años recientes, sobre todo porque en 2022, el entonces presidente Joe Biden ordenó que todos los agentes federales en tareas de seguridad portaran cámaras corporales como parte de una orden ejecutiva de reformas policiales.

No obstante, esa disposición fue revocada por Trump al inicio de su segundo mandato.

Ahora, tras los hechos de Minneapolis, Trump respaldó la medida impulsada por Noem.

Aunque subrayó que la decisión corresponde a la secretaria del DHS, el mandatario afirmó que las cámaras corporales “generalmente son benéficas para las fuerzas del orden”, al permitir que los hechos queden documentados.

Por ahora no se anuncia una suspensión de redadas ni un cambio en la política migratoria de fondo, pero sí aumenta la vigilancia y transparencia a partir de la grabación sistemática de los operativos.

Para defensores de derechos civiles, el uso de cámaras podría disuadir abusos y facilitar investigaciones, mientras que para el gobierno representa una herramienta para respaldar la actuación de los agentes ante acusaciones.

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