Ante el avance de una posible reforma político-electoral impulsada sin consenso, un grupo plural de académicos, juristas, exlegisladores, activistas y ciudadanos anunció la conformación del Frente Amplio Democrático (FAD), una iniciativa apartidista que busca defender la democracia constitucional, las libertades y los derechos políticos en México.
El Frente surge en un contexto que sus integrantes califican como de alta tensión institucional, debido a propuestas de reforma que, lejos de fortalecer el sistema democrático, podrían poner en riesgo la autonomía de las autoridades electorales, el pluralismo político y los equilibrios constitucionales construidos tras la transición democrática del país.
Defensa de elecciones libres y contrapesos constitucionales
De acuerdo con su manifiesto y comunicado fundacional, el Frente Amplio Democrático no se define contra partidos o figuras políticas, sino contra prácticas autoritarias que busquen concentrar el poder y limitar la posibilidad real de alternancia. En ese sentido, subraya que cualquier reforma electoral solo podría considerarse legítima si se construye a partir del diálogo, la pluralidad y el consenso entre todas las fuerzas políticas.
El FAD advierte que imponer cambios sin la participación de la oposición evidenciaría una intención de restringir la pluralidad democrática, lo que podría traducirse en una regresión bajo nuevas formas. Por ello, su objetivo inmediato es impedir que prospere cualquier iniciativa electoral que debilite las reglas democráticas en el proceso legislativo.
Llamado a la sociedad civil y a la organización ciudadana
Entre los puntos que el Frente considera irrenunciables se encuentran la autonomía e imparcialidad de las autoridades electorales, la celebración de elecciones libres, equitativas y competitivas, la representación proporcional al voto ciudadano, así como el respeto pleno al pluralismo político y a los límites constitucionales.
Finalmente, el Frente Amplio Democrático convocó a la sociedad civil, academia, juventudes, defensores del Estado de derecho y fuerzas políticas con vocación democrática a sumarse de manera pacífica y organizada a la defensa de la democracia, bajo el mensaje central: no al autoritarismo, sí a las libertades y los derechos.
