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¿Trump y Petro resolvieron sus diferencias, qué pasó con las acusaciones por tráfico de drogas?

El presidente de EE. UU. recibió a su homólogo colombiano, pero no todo fue cordialidad, ve cuáles fueron los signos que denotan las diferencias

Trump y Petro
Trump recibe a Petro. El encuentro entre los mandatarios reflejó que prevalece la tensión. Fotos: Presidencia

La reunión cara a cara del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, este martes disminuye la tensión que en semanas anteriores amenazaba con desbordarse, luego de que Trump acusara a su homólogo colombiano de “inundar” a Estados Unidos con cocaína.

El encuentro en la Casa Blanca se produjo apenas semanas después de uno de los momentos más tensos en la relación bilateral entre ambos países en décadas; no obstante, hubo signos que demostraron que la tensión y el distanciamiento se mantiene.

Trump recibió a Petro en Washington luego de haber amenazado incluso con acciones militares contra Colombia y de lanzar ataques verbales directos contra el mandatario sudamericano, a quien acusó de fomentar el narcotráfico y de permitir que la cocaína colombiana llegara masivamente a territorio estadounidense.

La reunión, que se extendió por cerca de dos horas, se centró oficialmente en cooperación en seguridad regional y lucha contra el narcotráfico, reportó la agencia AP.


Según Trump, Petro mostró recientemente una actitud más abierta a colaborar con su administración, algo que el propio presidente estadounidense atribuyó a un cambio tras la operación militar de Estados Unidos que derivó en la captura del entonces presidente venezolano Nicolás Maduro.

“Después de eso, se volvió muy amable”, explicó Trump a periodistas antes del encuentro, asegurando que Petro “cambió mucho su actitud”.

Sin embargo, la cordialidad fue limitada, no hubo saludo público entre ambos mandatarios frente a la prensa, tampoco una declaración conjunta posterior, algo inusual en visitas oficiales de jefes de Estado a la Casa Blanca.

¿Qué pasó con las acusaciones de Trump?

Aunque el tono se moderó, Trump no se retractó públicamente de sus señalamientos previos contra Petro.

En octubre, su administración había impuesto sanciones contra Petro, su esposa, su hijo y un alto funcionario colombiano por presunta participación en el comercio mundial de drogas.

De hecho, dichas sanciones tuvieron que ser levantadas temporalmente para permitir el viaje del presidente colombiano a Washington, a quien incluso le habían cancelado su visa.

Además, en septiembre, Estados Unidos incluyó por primera vez en 30 años a Colombia en la lista de países que —según Washington— no cooperan plenamente en la lucha contra el narcotráfico, un golpe diplomático significativo para un país históricamente aliado.

Un mes después, Trump fue más allá al declarar que Colombia estaba “dirigida por un hombre enfermo que disfruta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos”, una frase que tensó al máximo la relación bilateral.

Petro tampoco bajó el tono

Lejos de mostrarse conciliador en lo discursivo, Petro continuó criticando a Trump incluso en los días previos al encuentro.

El mandatario colombiano lo calificó de “cómplice de genocidio” por su respaldo a Israel en Gaza y describió la captura de Maduro como un “secuestro”.

Antes de viajar a Washington, Petro llamó a manifestaciones en Bogotá durante su reunión con Trump, y difundió un video en el que aseguró que su familia ha vivido el exilio como consecuencia directa de la lucha contra el narcotráfico en Colombia.

Estrategia política

Pese al choque verbal, el gobierno colombiano realizó movimientos que fueron interpretados como gestos hacia Washington, entre ellos, la reanudación formal de deportaciones de colombianos desde Estados Unidos y la extradición de Andrés Marín Silva, alias “Pipe Tuluá”, requerido por delitos de narcotráfico.

Petro también llegó con regalos simbólicos para Trump y la primera dama Melania Trump, elaborados por comunidades indígenas colombianas, en un intento por suavizar el clima diplomático.

Esto luego de que durante tres décadas, Colombia se mostró como uno de los principales aliados de Estados Unidos en América Latina y un socio clave en la lucha contra el narcotráfico, con apoyo militar, financiero y de inteligencia.

Incluso cuenta con el estatus de aliado importante no miembro de la OTAN; sin embargo, las recientes operaciones militares estadounidenses en el Caribe y el Pacífico oriental, que han dejado más de 120 muertos en ataques contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico, y las amenazas directas de Trump contra Petro, propiciaron un cambio drástico en la relación.


Con información de AP

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