El uso de inteligencia artificial y deepfakes ha detonado una nueva ola de fraudes en plataformas de citas, donde los estafadores ya no solo utilizan perfiles falsos, sino videos y voces manipuladas en tiempo real para engañar a sus víctimas y obtener dinero o información financiera.
Uno de los casos más recientes es el de Beth Hyland, una mujer de Michigan, Estados Unidos, quien perdió más de 26 mil dólares tras mantener una supuesta relación sentimental con un perfil falso en Tinder. La persona con la que interactuaba nunca existió: se trataba de un deepfake creado con IA, capaz de sostener videollamadas creíbles durante semanas.
Especialistas advierten que febrero, uno de los meses con mayor actividad en aplicaciones de citas, también se ha convertido en temporada alta para las estafas románticas, las cuales evolucionan rápidamente en sofisticación y alcance.

De perfiles falsos a deepfakes hiperrealistas
Lo que antes se conocía como catfishing —perfiles con fotos robadas— ha dado paso a fraudes mucho más avanzados. Hoy, los delincuentes utilizan deepfakes en tiempo real que pueden parpadear, sonreír, hablar con acentos locales y generar vínculos emocionales sólidos con sus víctimas.
“Estamos viendo una transición clara hacia fraudes mucho más profesionales y selectivos”, explicó Miguel González, Country Manager de Sumsub en México. De acuerdo con el directivo, los estafadores invierten semanas o incluso meses en construir relaciones creíbles, especialmente en apps premium, donde buscan usuarios con mayor poder adquisitivo.
México, entre los países más afectados por fraude con IA
Según el Reporte de Fraude de Identidad 2025-2026 de Sumsub, el fraude digital en México creció 27% en 2025, mientras que los intentos de fraude mediante deepfakes y videos manipulados aumentaron 484% interanual, posicionando al país como uno de los más afectados en Latinoamérica por el uso de identidades sintéticas.
El informe señala que el sector de plataformas de citas registró una tasa de fraude del 6.3%, ubicándose entre las industrias con mayor incidencia, por encima de los servicios financieros y el sector cripto.
A nivel internacional, el impacto económico es significativo. Tan solo en Estados Unidos, las estafas románticas digitales generaron pérdidas superiores a 1,200 millones de dólares en 2024, de acuerdo con la Comisión Federal de Comercio (FTC).

La voz también puede ser falsa
El fraude no se limita a la imagen. De acuerdo con un informe de McAfee, los estafadores solo necesitan tres segundos de audio real, obtenidos de redes sociales como TikTok o Instagram, para clonar una voz con hasta 85% de precisión.
“En las relaciones digitales, la voz es uno de los principales anclajes de confianza. Cuando suena familiar, las alertas desaparecen”, advirtió González.
Un estudio de Censuswide UK reveló que 75% de los usuarios de apps de citas sospecha haber interactuado con perfiles manipulados, y 19% admite haber sido engañado por uno de ellos.
Plataformas y usuarios, clave para frenar las estafas
Especialistas señalan que la verificación de identidad, aunque no siempre es obligatoria, se ha convertido en una herramienta central para reducir fraudes. Entre las medidas más efectivas destacan la prueba de vida, la coincidencia facial, la detección de comportamientos anómalos y el bloqueo preventivo de cuentas falsas.
Para los usuarios, las recomendaciones incluyen desconfiar de solicitudes de dinero, verificar información con búsquedas externas, pedir opinión a personas cercanas y denunciar perfiles sospechosos directamente en la plataforma. En caso de haber compartido datos financieros, se debe contactar de inmediato al banco.
“Los fraudes digitales ya no se basan solo en lo que vemos o escuchamos. Hoy, incluso el amor puede ser un deepfake”, concluyó González.
