La jefa de Gobierno, Clara Brugada, aclaró sus declaraciones sobre la cobertura de la nota roja en medios de comunicación, luego de la polémica generada tras señalar que este tipo de contenidos influyen en la percepción de inseguridad en la capital del país.
En el embarcadero de Cuemanco, la mandataria capitalina subrayó que en ningún momento planteó censura ni pactos de silencio, y sostuvo que su posicionamiento busca abrir un debate amplio sobre la función social del periodismo, la ética informativa y el impacto que tiene la difusión de hechos violentos en la ciudadanía.
Disminuyen delitos, pero no la percepción de inseguridad
La mandataria capitalina explicó que el planteamiento central es la desconexión entre la baja en la incidencia delictiva y la percepción de seguridad, ya que, de acuerdo con datos oficiales, los homicidios y los delitos de alto impacto han disminuido hasta en 50 por ciento en la Ciudad de México.
“No van de la mano la disminución de la incidencia delictiva con los niveles de percepción de seguridad”, señaló Brugada, al destacar que las cifras se obtienen mediante mecanismos objetivos, transparentes, verificables y científicos.
Añadió que las causas de esta diferencia son multifactoriales, por lo que no se pueden reducir a un solo elemento.
Llama a debate sobre el papel de los medios
La jefa de Gobierno reconoció que la cobertura de hechos violentos influye en cómo la población percibe la seguridad, pero puntualizó que una cosa es informar y otra muy distinta difundir mentiras o desinformación.
“Lo que dije ayer influye: la nota roja que aparece en los medios de comunicación. Todo mundo lo sabe y se entiende”, afirmó, al tiempo que convocó a un diálogo abierto con medios de comunicación, especialistas, académicos y organizaciones de la sociedad civil.
Rechaza desinformación y divisiones
Brugada fue enfática al rechazar versiones que aseguran intentos de censura o control informativo desde su administración.
“Ni pactos de silencio ni censura en la Ciudad de México”, sostuvo, y advirtió que no se vale construir mentiras sobre lo que no se dijo, ni utilizar la desinformación para generar divisiones.
Asimismo, recordó que la Cuarta Transformación cambió la relación entre gobiernos y medios, apostando por un vínculo distinto, basado en la pluralidad y el debate público.
Finalmente, reiteró que su postura busca reflexionar sobre la ética periodística, el impacto social de la nota roja y la relación entre medios y gobierno, dejando claro que el objetivo es fortalecer la información y no limitarla. “Bienvenido el debate”, concluyó.
