Marcelo Ebrard y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunciaron la promulgación de un plan sobre Minerales Críticos tras un encuentro de alto nivel en la capital estadounidense.
Este acuerdo representa el primer mecanismo coordinado de su tipo, diseñado para mitigar las vulnerabilidades en las cadenas de suministro de América del Norte y abordar las distorsiones del mercado global que afectan a estos recursos estratégicos.
A través de este plan, ambos gobiernos trabajarán en la identificación de minerales específicos de interés y evaluarán la implementación de precios mínimos ajustados a las fronteras para las importaciones.
Jamieson Greer subrayó que este paso es fundamental para fortalecer la cooperación bilateral de cara a la próxima revisión conjunta del T-MEC, buscando aumentar la resiliencia frente a posibles interrupciones en el suministro.
Ejes centrales de la cooperación comercial
El documento establece que las administraciones debatirán la viabilidad de mecanismos comerciales coordinados que podrían integrarse en un acuerdo plurilateral vinculante. Las disposiciones contempladas en este marco incluyen:
- Medidas de apoyo al mercado: Implementación de normas reglamentarias para la extracción, procesamiento y comercio de minerales.
- Transparencia Geológica: Intercambio de información sobre yacimientos potenciales entre el Servicio Geológico de México y el de Estados Unidos.

- Seguridad de Suministro: Respuestas rápidas coordinadas para prevenir crisis y el desarrollo de nuevas tecnologías relacionadas con estos materiales.
- Inversión Responsable: Prioridad en el financiamiento de proyectos que cumplan con estándares internacionales de conducta empresarial responsable.
Greer agradeció el liderazgo de Marcelo Ebrard para profundizar la asociación estratégica entre ambas naciones, destacando que el acopio coordinado y la cartografía geológica conjunta permitirán un mercado más robusto.
El secretario Ebrard, por su parte, impulsó esta agenda como parte de los esfuerzos para blindar la competitividad económica de la región.
Este acuerdo busca reducir la dependencia de mercados externos que actualmente dominan el procesamiento de minerales esenciales para industrias como la tecnológica y la automotriz, asegurando que la transición hacia nuevas energías cuente con el respaldo de una infraestructura minera sólida y protegida dentro de la zona de libre comercio.
