Después de once años consecutivos de expansión, las remesas que ingresan a México rompieron su racha histórica de crecimiento en 2025. De acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico), el país recibió el año pasado 61,791 millones de dólares por concepto de remesas familiares, lo que representó una contracción anual de 4.6%.
El retroceso marca el fin de un periodo de auge iniciado en 2013, cuando las remesas sumaban 23,090 millones de dólares, y que alcanzó su punto máximo en 2024 con 64,746 millones. En ese lapso, estos flujos prácticamente se triplicaron y se consolidaron como una de las principales fuentes de divisas para la economía mexicana.
El dato de cierre de 2025 fue confirmado este martes por Banxico, junto con las cifras correspondientes a diciembre. En ese mes, las remesas sumaron 5,322 millones de dólares, un incremento anual de 1.9%, lo que rompió una racha de ocho meses consecutivos de caídas y dio un respiro temporal al flujo de recursos provenientes del exterior.

Estados líderes y contrastes regionales
Pese a la contracción a nivel nacional, nueve entidades federativas registraron crecimiento en la recepción de remesas durante 2025. Baja California encabezó la lista con un aumento de 22.2%, seguida de Campeche (+3.5%), Guerrero (+3.4%), Oaxaca (+2.2%), Morelos (+1.9%), Yucatán (+1.8%), Puebla (+1.8%), Zacatecas (+1.1%) y Veracruz (+0.5%).
En términos absolutos, Guanajuato se posicionó como el principal receptor de remesas del país, con 5,515 millones de dólares, desplazando a Michoacán al segundo lugar con 5,394 millones, mientras que Jalisco se mantuvo en la tercera posición con 5,146 millones. En conjunto, nueve estados concentran alrededor del 62% del total de las remesas que llegan a México.
México, a contracorriente de la región
La caída en México contrasta con el comportamiento del resto de América Latina y el Caribe. Sin considerar a México, se estima que las remesas hacia la región crecieron en promedio más de 16% en 2025. Países como Honduras (+25.3%), Guatemala (+18.7%), El Salvador (+17.8%), Colombia (+10.6%) y República Dominicana (+10.3%) registraron incrementos de doble dígito.
Especialistas atribuyen este fenómeno al fuerte aumento de migrantes no autorizados hacia Estados Unidos durante los últimos años, particularmente provenientes de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe. En contraste, la migración mexicana no autorizada apenas aumentó en 200 mil personas entre 2021 y 2023, lo que limitó el crecimiento del envío de remesas hacia México.

Riesgos para 2026
De cara a 2026, el panorama para las remesas hacia México enfrenta al menos tres riesgos principales: una posible desaceleración económica en Estados Unidos, la política migratoria más restrictiva de la administración de Donald Trump y la apreciación del peso mexicano, factores que podrían presionar aún más el ingreso de estos recursos.
Además, el reforzamiento del control fronterizo se refleja en cifras recientes: en diciembre de 2025, la Patrulla Fronteriza realizó apenas 6,500 aprehensiones, mientras que el ICE reportó la remoción de 320,000 migrantes en el año fiscal 2025, el nivel más alto en los últimos 12 años.
Aunque la caída de 2025 fue menor a la prevista a mediados del año, analistas advierten que, sin una renovación significativa del flujo migratorio mexicano, será difícil que las remesas retomen una senda sostenida de crecimiento en el corto plazo.
