La modernización del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro avanza con un enfoque inclusivo. La diputada Diana Sánchez Barrios, realizó un recorrido por las instalaciones para constatar el funcionamiento de las nuevas puertas de acceso continuo, una medida que busca eliminar las barreras físicas para los grupos vulnerables.
Acompañada por Ángel Vázquez, integrante de la población de Talla Baja, la legisladora recorrió la estación Zócalo-Tenochtitlán, donde celebró que su agenda legislativa en favor de los derechos humanos se materialice en infraestructura real.
Un avance histórico para la población de Talla Baja
En México existen aproximadamente 11 mil personas de talla baja, quienes históricamente han enfrentado dificultades para utilizar el transporte público debido al diseño de los torniquetes tradicionales.
Sánchez Barrios reconoció la sensibilidad del director del Metro, Adrián Rubalcava, por la inversión en estas 145 puertas abatibles.
“Me llena de alegría ver cómo mi acompañante y amigo ‘Angelito’ pudo pasar súper bien. Tengo esta lucha en mi agenda y en mi corazón”, expresó la diputada.
¿Dónde se ubican las nuevas puertas del Metro?
La sustitución de torniquetes por puertas móviles con sensores de movimiento es parte de un plan de modernización que abarca estaciones clave de la red:
- Línea 2: Taxqueña, Pino Suárez, Zócalo-Tenochtitlán (20 puertas), Bellas Artes e Hidalgo.
- Línea 7 y 1: Auditorio y Observatorio (próximamente).
Estas puertas no solo agilizan el flujo de usuarios, sino que permiten un ingreso digno y sin obstáculos.
Beneficios clave: Autonomía y Seguridad
Para Ángel Vázquez, estas adecuaciones son resultado de las mesas de trabajo realizadas en octubre de 2025. Los beneficios principales para la comunidad de talla baja incluyen:
- Autonomía: Eliminan la necesidad de pedir ayuda a policías o terceros para ingresar.
- Seguridad: Reducción de riesgos de golpes por torniquetes, caídas o empujones en horas pico.
- Inclusión: Un entorno donde se les reconoce como usuarios legítimos sin ser tratados como una “excepción”.
Un beneficio para todos los capitalinos
Aunque la iniciativa nace de la lucha por la población de talla baja, la diputada Diana Sánchez Barrios enfatizó que esta infraestructura beneficia a cerca de 500 mil personas en la Ciudad de México, incluyendo:
- Personas con discapacidad (usuarios de sillas de ruedas o muletas).
- Adultos mayores.
- Mujeres embarazadas e infancias.
- Personas con lesiones temporales.
“Invertir en accesibilidad no es un privilegio; es una obligación del Estado”, concluyó Vázquez durante el recorrido.
