La jornada cambiaria arranca con el peso mexicano operando en terreno estable, en medio de un entorno cargado de referencias económicas locales e internacionales. La divisa inició operaciones alrededor de 17.31 pesos por dólar, nivel que mantiene a los inversionistas atentos a una sesión dominada por decisiones de política monetaria y cifras de crecimiento que podrían redefinir el rumbo de corto plazo.
Felipe Mendoza, CEO de IMB Capital Quants, indica que uno de los principales focos de atención es la publicación de la Inversión Fija Bruta correspondiente a noviembre, indicador que continúa reflejando señales de desaceleración en el gasto de capital. El consenso del mercado anticipa una contracción anual de -5.60%, ligeramente por debajo del registro previo de -5.50%, confirmando el enfriamiento de la inversión de largo plazo. No obstante, el dato mensual esperado de 0.50% apunta a una moderada estabilización frente al avance anterior de 0.90%.
Este panorama se combina con la expectativa en torno a la decisión de política monetaria del Banco de México, donde la mayoría de los analistas prevé que la tasa de referencia se mantenga sin cambios en 7.00%. Una pausa en los ajustes reforzaría la narrativa de cautela ante una inflación aún resistente, escenario que suele brindar respaldo al peso al preservar un diferencial de tasas atractivo frente a Estados Unidos.
T-MEC, minerales críticos y menor riesgo político para el peso
El sentimiento de fondo también está siendo influenciado por avances en la agenda comercial de México con Norteamérica. El anuncio conjunto entre el USTR y el gobierno mexicano para coordinar políticas que reduzcan vulnerabilidades en las cadenas de suministro marca un punto relevante dentro del marco del T-MEC.
Las discusiones sobre la inclusión de pisos de precios en acuerdos plurilaterales de minerales críticos, así como el fortalecimiento de la cooperación bilateral, buscan blindar sectores estratégicos y reducir la incertidumbre de cara a la revisión del tratado en 2026. A este contexto se suma un memorando de entendimiento entre Estados Unidos y la Unión Europea, previsto para firmarse en las próximas semanas, lo que refuerza el alineamiento geopolítico y disminuye el riesgo político percibido por los mercados.
Inversión futura y señales internas de estabilidad institucional
En el frente doméstico, las declaraciones del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sobre un portafolio de inversiones que crece 10.6% hasta alcanzar 406,800 millones de dólares, contrastan con la debilidad del dato de inversión fija de noviembre. Esta divergencia sugiere que, aunque el capital productivo aún no se materializa plenamente en cifras duras, las expectativas de inversión a mediano plazo permanecen sólidas.
Adicionalmente, las reformas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum en materia de combate a la corrupción y facilitación de denuncias por fraude, junto con su postura firme frente a cuestionamientos externos sobre soberanía, han sido interpretadas por el mercado como señales de control institucional y gobernabilidad, factores que suelen ser valorados positivamente por los inversionistas en divisas.
Datos de Estados Unidos reprogramados elevan el peso de México en la sesión
El entorno externo permanece parcialmente distorsionado por el cierre gubernamental en Estados Unidos, que ha obligado a reprogramar publicaciones clave. Mientras que hoy se conocerá el reporte JOLTS de vacantes laborales, las nóminas no agrícolas (NFP) se movieron al 11 de febrero y el IPC estadounidense al 13 de febrero.
Esta ausencia temporal de referencias clave en Estados Unidos incrementa la relevancia de los datos locales y de la decisión de Banxico, elevando la sensibilidad del peso a los catalizadores internos.
Escenarios técnicos para el tipo de cambio
De mantenerse la tasa en 7.00% y con un comunicado de tono restrictivo, el peso podría encontrar soporte y buscar una apreciación hacia el rango de 17.20–17.25. En contraste, una sorpresa negativa en la Inversión Fija Bruta podría generar presión momentánea hacia la resistencia técnica de 17.50.
Para el resto de la sesión, el escenario base apunta a un tipo de cambio en rango entre 17.28 y 17.40, respaldado por la estabilidad monetaria y el optimismo estructural derivado de los acuerdos comerciales estratégicos.
