La Ciudad de México fue escenario este sábado de una marcha antiimperialista que avanzó del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino, provocando afectaciones viales y pintas en el mobiliario urbano, principalmente sobre Paseo de la Reforma.
De acuerdo con la Agenda de Movilizaciones Sociales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC-CDMX), la protesta fue convocada por el Frente Antiimperialista Mexicano, con el objetivo de pronunciarse a favor de la soberanía y autodeterminación de los pueblos de América Latina.
La movilización avanzó por Paseo de la Reforma
La marcha inició alrededor de las 11:00 horas desde el Ángel de la Independencia, en la alcaldía Cuauhtémoc, y se desplazó por los carriles centrales de Paseo de la Reforma con dirección al Centro Histórico y el Zócalo capitalino.
Entre las principales demandas, los manifestantes exigieron la libertad del expresidente y de la primera dama de Venezuela, detenidos tras una incursión militar realizada por fuerzas estadounidenses en ese país. La SSC estimó un aforo aproximado de mil personas, sin descartar el arribo de autobuses con contingentes provenientes de otros puntos.
Pintas, consignas y símbolos políticos
Durante el recorrido se registraron pintas con mensajes políticos en puestos de información y mobiliario urbano, algunas de ellas con consignas como: “¡Libertad al Presidente Nicolás Maduro!”. También se observó la posible participación de grupos con perfil anarquista, lo que derivó en intervenciones con pintura en aerosol.
Las imágenes de la movilización muestran mantas con mensajes como “Rechazamos la agresión imperialista contra Venezuela y las amenazas contra México, Cuba, Colombia y Nicaragua”, así como estandartes con la imagen de Nicolás Maduro y consignas de apoyo, además del hashtag #FreeCilia.
Los manifestantes portaron banderas de Venezuela, México, Cuba y Palestina, y el contingente estuvo conformado por personas de distintas edades. La circulación en el eje oriente-poniente de la ciudad se vio severamente afectada, debido a que los manifestantes ocuparon la totalidad de los carriles centrales de Reforma durante su avance hacia el Zócalo.
