La alerta sísmica emitida por los altavoces del C5 volvió a demostrar su importancia el domingo 8 de febrero de 2026, ante el sismo registrado aquel día. Este sistema sonoro, que resuena en las calles de la Ciudad de México, es más que un aviso: es un sonido de vida que permite reaccionar a tiempo ante un movimiento telúrico.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) reportó un sismo de aproximadamente 5.7 grados de magnitud con epicentro en Puerto Escondido, Oaxaca, lo que activó la alerta en la capital.
La señal sísmica fue detectada por el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) alrededor de las 15:42 horas (hora local), desencadenando la transmisión inmediata a través de los altavoces públicos.
Aunque el movimiento no fue ampliamente sentido por la población en CDMX, el sistema funcionó correctamente y permitió poner en marcha los protocolos de seguridad.
¿Cuántos altavoces del C5 funcionaron?
Los altavoces instalados en la ciudad forman parte de la infraestructura de alerta temprana que reproduce los avisos sísmicos generados por el SASMEX en fracciones de segundo, ofreciendo un valioso tiempo de reacción para resguardar vidas. Gracias a esta red:
- Se informó que se alcanzó una efectividad de 97.63% en la transmisión sonora durante el sismo.
¿Por qué es vital el sistema de altavoces?
El SASMEX y los altavoces del C5 no solo alertan sobre sismos con potencial de impacto, sino que también educan y preparan a la población. Cada segundo cuenta cuando ocurre un movimiento telúrico, y este sistema hace posible que miles de personas:
- Inicien protocolos de evacuación.
- Busquen zonas de seguridad.
- Activen sus planes familiares de emergencia.
