Mundo

¿Bad Bunny le da su Grammy a Liam Conejo Ramos, el niño secuestrado por ICE?

¿Bad Bunny acaba de darle su Grammy a Liam Conejo Ramos, el niño latino supuestamente detenido por ICE? El gesto desata polémica

Liam Conejo Ramos, el niño latino detenido por ICE
SuperBowl Liam Conejo Ramos, el niño latino detenido por ICE (Youtube)

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX no solo dejó ritmo latino, invitados sorpresa y una fiesta visual boricua; también encendió el debate político en redes sociales por un detalle que muchos interpretaron como un guiño a los migrantes y a las políticas de mano dura impulsadas por Donald Trump.

Durante uno de los momentos más comentados del show, Bad Bunny apareció con un niño en el escenario mientras sostenía su premio Grammy. En las pantallas gigantes se pudo leer la palabra “Conejo” en un cartel, lo que desató interpretaciones entre los espectadores, quienes vincularon la escena con el caso ficticio del pequeño Liam Conejo Ramos, un niño latino detenido por el ICE.

Aunque no hubo confirmación oficial de que se tratara de una referencia directa, las redes sociales explotaron con comentarios que aseguraban que el gesto era una crítica simbólica a las políticas antimigrantes en Estados Unidos.

Un balón con mensaje latino

Otro detalle que llamó la atención fue el balón que Bad Bunny botó durante su presentación. El objeto llevaba la frase “Todos somos América”, lo que reforzó la lectura política y social del espectáculo.


Para muchos espectadores, el mensaje fue claro: una defensa de la identidad latina en uno de los escenarios más vistos del mundo, frente a millones de personas.

Así reaccionó Donald Trump al show de Bad Bunny
Super Bowl Así reaccionó Donald Trump al show de Bad Bunny (Truth Social)

Un medio tiempo cargado de identidad boricua

Vistiendo el número 64 y con un uniforme de fútbol americano blanco, el artista puertorriqueño abrió el show con su éxito mundial “Tití Me Preguntó”, llevando el español al centro del espectáculo más importante del deporte estadounidense.

El escenario se transformó en una postal caribeña: campos de caña de azúcar, puestos de agua de coco, piraguas y una casa típica puertorriqueña recrearon la vida en los barrios de la isla.

“Estás escuchando música de Puerto Rico, de los barrios y los caseríos”, dijo Benito ante el estadio y la audiencia global.

Entre bailarinas vestidas de crema y blanco, interpretó “Yo Perreo Sola” y “Party”, antes de recibir a Lady Gaga, con quien cantó una versión salsera de “Die with a Smile”.

“Baila sin miedo, ama sin miedo”, lanzó el artista, reforzando el tono del espectáculo.

Más adelante, el show sumó la aparición de Ricky Martin, mientras la bandera de Puerto Rico dominaba la escenografía durante la interpretación de “El Apagón”, con postes sin luz como referencia a la crisis energética en la isla.

En otro momento simbólico, Bad Bunny levantó un balón mientras decía:

“God Bless America, sea Chile, Bolivia, Guyana, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Haití, República Dominicana, Estados Unidos, Canadá y mi patria, Puerto Rico”.

El espectáculo cerró con “Debí tirar más fotos”, canción con la que ganó el Grammy al Álbum del Año, mientras el estadio se llenaba de fuegos artificiales.

Más que música: un fenómeno cultural

La presencia de Bad Bunny en el Super Bowl marcó un momento histórico. Se convirtió en el primer hombre solista y puertorriqueño en encabezar el espectáculo de medio tiempo, frente a una audiencia global que supera los 100 millones de espectadores.

Su participación fue leída por analistas internacionales como una señal de la creciente influencia latina en la cultura pop estadounidense, y como un puente entre mercados que durante años estuvieron fuera del escenario principal.

Lo que para algunos fue solo un show musical, para otros fue un mensaje político y social disfrazado de espectáculo. Y como suele pasar con Bad Bunny, la conversación no terminó cuando se apagaron las luces del estadio.

Lo Último