Cuba atraviesa una de sus crisis energéticas más críticas en años y enfrenta horas decisivas ante la escasez de combustible que amenaza con paralizar la aviación y agravar la situación económica y social en la isla.
El Gobierno cubano advirtió a aerolíneas internacionales que operan en el país que a partir del lunes 9 de febrero podría quedarse sin combustible para aviación, lo que pondría en riesgo la continuidad de los vuelos y aumentaría el aislamiento del territorio.
Fuentes del sector citadas por EFE señalaron que las compañías aéreas recibieron una alerta sobre la inminente falta de combustible, una situación que podría provocar la cancelación de vuelos comerciales y complicar aún más la movilidad de residentes y turistas.
La crisis energética se profundizó en medio de restricciones internacionales que dificultan el suministro de petróleo a la isla, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 29 de enero una orden que amenaza con imponer aranceles a los países que suministren crudo a Cuba, al considerar que el gobierno cubano representa un riesgo para la seguridad nacional estadounidense.
Esta decisión redujo las posibilidades de importación energética para un país que produce apenas un tercio de sus necesidades.
Plan de emergencia
Ante la crisis, el Gobierno cubano puso en marcha un plan de emergencia que incluye medidas severas para ahorrar energía y prolongar los recursos disponibles.
Entre las acciones anunciadas se encuentran la suspensión de la venta de diésel, la reducción de horarios en hospitales y oficinas estatales, y el cierre temporal de algunos hoteles, lo que podría afectar directamente al turismo, uno de los principales motores económicos de la isla.
Expertos advierten que la paralización de vuelos podría generar consecuencias adicionales, desde dificultades en la llegada de suministros hasta el impacto en la economía local y la conectividad internacional de los cubanos, especialmente aquellos que dependen de viajes para reunificación familiar o negocios.
México envía ayuda
En medio de este escenario, el Gobierno de México realizó el envío de más de 814 toneladas de víveres como apoyo humanitario a la población cubana.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó este domingo que los buques de la Armada de México, Papaloapan e Isla Holbox, zarparon desde el puerto de Veracruz con alimentos básicos y productos de higiene personal.
Entre los suministros enviados se encuentran leche líquida, productos cárnicos, galletas, arroz, frijol, sardina, atún, aceite vegetal y más de 277 toneladas de leche en polvo destinadas a la población civil.
Se espera que las embarcaciones lleguen a Cuba en aproximadamente cuatro días, mientras se preparan nuevos envíos adicionales que podrían superar las mil 500 toneladas de alimentos.
