El activista y productor mexicano Eduardo Verástegui se pronunció de manera contundente tras el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl protagonizado por Bad Bunny.
A través de una publicación en la red social X, el exactor expresó una crítica frontal no solo al artista puertorriqueño, sino al impacto cultural que, a su juicio, representa su música y su figura pública. El mensaje generó reacciones encontradas en redes sociales.
“Es un experimento social”: Verástegui
En su publicación, Verástegui afirmó que lo presentado por Bad Bunny no puede considerarse una expresión artística. “Lo que produce el ‘conejito malo’ Bad Bunny, no es arte. Lo que hace son misiles de basura cultural, orientados a la destrucción moral masiva”, escribió.
Según el activista, el fenómeno musical responde a un diseño deliberado para influir negativamente en la sociedad.El mensaje va más allá de una crítica estética y se adentra en un juicio moral.
Verástegui describió el trabajo del artista como “un experimento social, un producto de laboratorio cultural diseñado para normalizar lo tóxico, degradar el alma y anestesiar conciencias a través del ruido, la vulgaridad y el vacío”. En ese sentido, sostuvo que el daño no es físico, sino espiritual: “No mata el cuerpo, pero sí envenena el corazón de quien lo consume”.
Finalmente, el activista apeló a un cambio personal por parte del cantante. “Ojalá algún día se arrepienta, le pida perdón a Dios por el daño causado y use su influencia para el bien común: para elevar y no hundir, para glorificar a Dios y no al ego”, escribió, concluyendo que “todavía hay tiempo para rectificar”.
El posicionamiento de Verástegui se suma a una serie de reacciones críticas surgidas tras el medio tiempo del Super Bowl, evidenciando la profunda polarización que genera la figura de Bad Bunny en el debate cultural contemporáneo.
