La presidenta de México lanzó duras críticas contra la alianza opositora integrada por PRI y PAN —a la que se refirió de nuevo en la mañanera como el PRIAN— a la que acusó de representar un proyecto político autoritario, alejado de la democracia y de la representación del pueblo.
Durante su mensaje, la mandataria afirmó que estos partidos “no buscan la voluntad popular”, sino que se coordinan con la derecha internacional, mantienen posturas clasistas, represivas y machistas, y rechazan las causas del pueblo. Aseguró que se trata de una visión política anclada en el conservadurismo del siglo XIX, similar —dijo— a la de quienes apoyaron el régimen de Porfirio Díaz.
“Quieren regresar a un gobierno autoritario y totalitario. Está bien que se descubran quiénes son, está bien a qué van”, señaló la presidenta, al defender que la confrontación actual permite evidenciar los proyectos políticos en disputa.
Las declaraciones se dan en un contexto de alta tensión política, particularmente por la situación en Nuevo León, donde el Congreso local mantiene un conflicto con el gobernador y el manejo del presupuesto estatal.
En este escenario, la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, ha impulsado la posibilidad de un acuerdo legislativo con el PRIAN para destrabar temas relacionados con el gobierno y los recursos de Nuevo León, lo que ha generado cuestionamientos dentro y fuera del oficialismo.
Sin embargo, el presidente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, negó que exista algún pacto con Morena escrito. “Nosotros no tenemos ningún acuerdo político ni de ningún tipo con Morena en el Congreso del Estado de Nuevo León”, expresó el líder tricolor. “Lo que puede existir son coincidencias en objetivos”, cuando se refiere a atacar al gobierno de Samuel García y de MC.
Las posturas encontradas reflejan la complejidad del momento político: mientras desde el Ejecutivo federal se endurece el discurso contra la oposición, en el ámbito legislativo persisten negociaciones y desmentidos que evidencian un escenario de confrontación, pero también de pragmatismo político.
