El peso mexicano abrió la jornada de este martes alrededor de los 17.19 pesos por dólar, mostrando una fase de consolidación luego de que la inflación de enero se ubicara en 3.79% anual, ligeramente por debajo del consenso del mercado. Este resultado redujo, al menos de forma temporal, la presión sobre el Banco de México (Banxico) y contribuyó a un tono más estable en los mercados cambiarios.
Sin embargo, Felipe Mendoza, CEO de IMB Capital Quants indica que el comportamiento del tipo de cambio permanece contenido, ya que los operadores evitan tomar posiciones relevantes antes de una semana cargada de información económica clave, tanto a nivel local como internacional.
Datos de Estados Unidos marcan el pulso del dólar
La atención del mercado se centra principalmente en la agenda económica de Estados Unidos. Durante la jornada, las ventas minoristas serán el principal catalizador para el dólar, mientras que el miércoles se publicarán las nóminas no agrícolas (NFP) y la tasa de desempleo, indicadores que suelen generar alta volatilidad en el mercado cambiario.
Estos datos coincidirán con la divulgación de la producción industrial en México, lo que podría definir la dirección del peso en el corto plazo, especialmente ante un entorno global todavía sensible a cambios en las expectativas de política monetaria.
Señales políticas y comerciales añaden cautela al mercado
En el ámbito político, el mercado sigue de cerca la postura del gobierno de Claudia Sheinbaum frente a la administración de Donald Trump. La decisión de detener los envíos de petróleo a Cuba, en respuesta a amenazas arancelarias, fue interpretada como una señal de pragmatismo orientada a preservar la estabilidad del T-MEC.
No obstante, este mensaje fue parcialmente neutralizado por la firmeza del Ejecutivo al descartar un giro extractivista en las negociaciones sobre minerales críticos y al rechazar, por ahora, un acuerdo formal con Estados Unidos, subrayando que cualquier entendimiento deberá respetar la soberanía nacional. Este discurso introduce un componente de incertidumbre política que limita el potencial de apreciación del peso.
Riesgos estructurales mantienen limitada la recuperación del peso
El estancamiento en las negociaciones comerciales estratégicas y la defensa de la soberanía energética sugieren que el riesgo por incertidumbre comercial seguirá presente en el mercado cambiario. A ello se suma la vigilancia sobre una posible desaceleración de las remesas, ante ajustes en las políticas laborales de Estados Unidos, lo que podría restar un soporte clave al peso mexicano.
Para la sesión de hoy, se estima un rango de operación entre 17.12 y 17.28 pesos por dólar. Un dato sólido de ventas minoristas en Estados Unidos podría fortalecer al dólar y llevar al tipo de cambio hacia la zona de 17.30, mientras que cifras débiles abrirían la puerta a una prueba del soporte en 17.10, aunque la cautela previa a los datos del miércoles limitaría movimientos más agresivos.
