La Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con la Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) y la Fuerza Interagencial Conjunta del Comando Sur (JIATF-South), aseguró una embarcación en altamar que transportaba una gran cantidad de presunta cocaína.
El operativo es parte de las operaciones conjuntas para combatir el trasiego de drogas en el océano Pacífico.
Ubicación y detalles del operativo
La embarcación fue localizada al oeste de Isla Clarión, una de las islas del archipiélago de Revillagigedo, luego del intercambio de información de inteligencia entre México y Estados Unidos.
El hallazgo se dio durante patrullajes de vigilancia marítima y aérea para detectar actividades ilícitas en la zona internacional, fuera de la Zona Económica Exclusiva de México.
Al aproximarse, las unidades navales confirmaron que el barco transportaba aproximadamente 188 bultos de presunta cocaína en su interior. Aunque todavía no se ha dado el peso exacto oficial, las autoridades estiman que suman varias toneladas de la sustancia.
Tripulación detenida y seguimiento legal
Los tripulantes de la embarcación fueron detenidos y puestos a disposición de las autoridades competentes para que se determine su situación jurídica. La Fiscalía General de la República (FGR) asumirá la investigación para determinar responsabilidades y continuar con el debido proceso.
Este aseguramiento se suma a una serie de operativos recientes de Semar y fuerzas mexicanas en diferentes puntos del Pacífico, donde han sido decomisadas importantes cantidades de cocaína y detenidos presuntos traficantes, como parte de la estrategia para frenar el flujo de drogas y fortalecer la seguridad marítima.
Cooperación bilateral contra el narcotráfico
La acción demuestra la cooperación estrecha entre México y Estados Unidos en materia de seguridad marítima y combate al crimen organizado. Según las autoridades, este tipo de esfuerzos conjuntos permiten detectar y neutralizar embarcaciones sospechosas antes de que la droga pueda ser transportada a mercados locales o internacionales.
El decomiso representa un golpe al flujo de estupefacientes en la región y una afectación importante a las estructuras financieras de los grupos delictivos que operan en el Pacífico.
