La jornada laboral de 40 horas representa una amenaza de quiebra para los micro y pequeños negocios (Mipymes) en México, que mueven la economía real –de barrio– del país; esos que abren temprano, terminan de trabajar tarde y apenas llegar a fin de mes.
El presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), Octavio de la Torre, alertó que el recorte de 48 a 40 horas de trabajo a la semana representa un alto costo financiero, laboral y productivo para 5.2 millones de pequeñas unidades económicas.
Puntualizó que el pago horas extra, prestaciones, impuestos y cuotas al IMSS, Afores e Infonavit –a partir de la hora 41 de trabajo– puede “empujar” a las Mipymes a la informalidad “o al cierre de negocios”.
E líder empresarial reveló que la jornada laboral de 40 horas representa un costo financiero de 66 mil pesos anuales por empleado, a través de dichos pagos, a los que también se suman la necesidad de contratar a más personal, para garantizar las operaciones de los negocios y empresas.
“Y ese costo no solamente proviene de las horas extra, sino también de las cuotas de seguridad social (IMSS e Infonavit), del aguinaldo, de las vacaciones y de todos los ajustes fiscales.
“Cuando tú generas este beneficio –de reducir las horas de trabajo y sin reducir el salario– tiene un impacto económico para el negocio, para la rentabilidad y la productividad, indicó Octavio de la Torre.
Empresas piden subsidios fiscales
Ante dicha realidad, el presidente de la Concanaco solicitó que el gobierno, a través de la Secretaría de Hacienda y el SAT, otorgue estímulos fiscales o reducción de impuestos para afrontar los costos de la nueva jornada laboral.
Indicó que el organismo a su cargo “hace un llamado al gobierno federal, a los legisladores, para que –de manera clara– se establezca un esquema de subsidio y apoyos fiscales por las horas extras, laboradas a partir de la hora 41, “Con el fin de que el patrón, el trabajador y el gobierno compartan el costo de tiempo extra”.
Octavio de la Torre puntualizó que, para aligerar las implicaciones financieras jornada laboral, la Concanaco propone a las autoridades tres medidas concretas: primero, una aplicación gradual de la nueva jornada de 40 horas con reglas claras, donde podemos planear turnos y costos.
Segundo, flexibilidad operativa con sustento jurídico para aumentar el número de horas extra al doble y eliminar las horas extra al triple. Tercero, un control electrónico con régimen especial para las Mipymes.
“Y que este acompañamiento se tenga con un esquema de estímulos fiscales directo, para que a partir de la hora 41 el ajuste se pueda hacer y no empuje a los que generan empleo formal, con prestaciones de seguridad social, a la informalidad o al cierre de negocios”.
¿Empresas rechazan jornada de 40 horas?
Durante una conferencia de prensa, el presidente de la Concanaco reportó que los sondeos más recientes arrojaron que:
- 67.2% de los negocios rechaza las 40 horas sin reducción salarial.
- 71.4% anticipa un alza en costos.
- 66.7% pide una reducción de impuestos.
- 58% prevé dificultad para poder cubrir los costos.
