En sus primeras declaraciones a un medio internacional tras asumir la titularidad encargada del Ejecutivo, Delcy Rodríguez confirmó la recepción de una invitación oficial para visitar Estados Unidos.
Durante una entrevista concedida a NBC News, la funcionaria venezolana evitó precisar una fecha para el viaje, supeditando la visita al establecimiento de marcos de cooperación sólidos que permitan avanzar en la agenda binacional.
Este anuncio ocurre tras el encuentro sostenido en Caracas con el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright. El funcionario de la administración de Donald Trump anticipó un cambio drástico en las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, enfocándose en la reactivación y estabilidad del sector energético.
De concretarse el traslado de Rodríguez, representaría la primera visita de un gobernante venezolano a territorio estadounidense en más de tres décadas, fuera de los marcos de organismos multilaterales como la ONU.
A pesar de su cargo actual tras la captura de Nicolás Maduro, Rodríguez insistió en que el líder derrocado continúa siendo el presidente legítimo de Venezuela.
Desde su perspectiva profesional como abogada, defendió la inocencia de Maduro y de Cilia Flores frente a los cargos penales que enfrentan en un juicio en Nueva York. Esta postura se mantiene firme desde los eventos del pasado 3 de enero, cuando la estructura de poder en el país sudamericano sufrió alteraciones profundas.
Por su parte, el presidente Donald Trump resaltó la nueva fase de colaboración con el grupo político que encabeza Rodríguez, señalando una cercanía creciente entre Washington y Caracas.
Esta dinámica de diálogo directo con el chavismo ocurre en un contexto donde la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, también busca el respaldo de la Casa Blanca para una transición electoral.
Respecto a la situación de Machado, quien salió del país clandestinamente en diciembre, Rodríguez emitió una advertencia clara.

Cuestionó las gestiones de la opositora para solicitar sanciones e intervenciones militares, asegurando que deberá responder ante la justicia venezolana en caso de decidir su retorno al territorio nacional.
Mientras Machado mantiene su intención de volver desde el extranjero, la administración estadounidense parece priorizar el diálogo con el equipo de Rodríguez para gestionar la crisis y los intereses energéticos en la región.
