Dos buques de la Armada de México arribaron la mañana de este jueves al puerto de La Habana con 814 toneladas de ayuda humanitaria, en un gesto de respaldo diplomático y solidaridad hacia Cuba, que atraviesa una compleja crisis energética tras el endurecimiento del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos.
El envío fue anunciado previamente por el gobierno mexicano como una acción estrictamente humanitaria, luego de que México detuviera sus envíos de crudo a la isla tras la orden ejecutiva del presidente estadounidense, Donald Trump, que amenaza con aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba.
Banderas al viento y mensaje político
Las imágenes del arribo reflejan con claridad el simbolismo del momento. En una de ellas, el mástil del buque BAL-02 destaca por las banderas de México y Cuba ondeando juntas, acompañadas de banderas náuticas de protocolo.
Al fondo, un cartel con la consigna “Fidelidad y Lealtad” y edificios emblemáticos de La Habana confirman el escenario: territorio cubano recibiendo ayuda en un contexto de tensión internacional.
El código BAL-02 se distingue en el casco gris del navío, mientras la cercanía con zonas urbanas —como el histórico Café El Lucero— muestra que la llegada no fue aislada, sino presenciada desde el corazón del puerto habanero.
Arribo solemne a la bahía de La Habana
Otra de las tomas ofrece una vista panorámica del ingreso del buque a la bahía. El BAL-02, de la clase Papaloapan, avanza por el canal de entrada con decenas de tripulantes formados en cubierta, en una imagen cargada de solemnidad y protocolo naval.
En primer plano aparecen las palmeras y las murallas de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, con sus cañones históricos, mientras al fondo se dibuja el skyline de La Habana bajo un cielo despejado. La escena subraya el contraste entre la infraestructura histórica del puerto y la magnitud del buque mexicano.
Logística humanitaria frente al Malecón
El segundo barco, identificado con el numeral A411, corresponde al ARM “Papaloapan”, un buque de mayor capacidad diseñado para el transporte de carga pesada. En la imagen se aprecia claramente su rampa de proa, característica de los buques de desembarco, que da cuenta del volumen de insumos trasladados.
El navío navega frente al Malecón habanero, con hoteles y edificios residenciales del Vedado como telón de fondo, reforzando la dimensión civil del arribo: la ayuda llega directamente a una ciudad afectada por la escasez energética y de suministros básicos.
Ayuda humanitaria en medio de tensiones
El gobierno de México ha insistido en que este envío responde a principios de solidaridad y cooperación internacional, y no a intereses políticos o comerciales. La llegada de los dos buques ocurre en un momento clave, marcado por las presiones de Washington y por la crisis que enfrenta Cuba tras la reducción en el suministro de combustibles.
Con este arribo, México reafirma su postura histórica de apoyo humanitario a la isla, aun en un contexto internacional adverso, llevando ayuda por mar cuando el escenario diplomático se mantiene tenso.
