José Luis Sánchez Valencia, señalado como un líder estratégico de una red de narcotráfico vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación, compareció ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Seattle tras su reciente extradición desde México. Durante la audiencia de lectura de cargos, el acusado de 58 años de edad rechazó las acusaciones en su contra y presentó una declaración de inocencia.
La fiscalía federal sostiene que Sánchez Valencia dirigía desde territorio mexicano una célula criminal con operaciones en la región de South Puget Sound, en el estado de Washington.
El pliego acusatorio, emitido originalmente en 2022, incluye cuatro delitos graves: conspiración para distribuir sustancias controladas y tres cargos por el uso ilegal de instalaciones de comunicación para fines ilícitos.
Charles Neil Floyd, fiscal federal adjunto, subrayó que las investigaciones vinculan directamente al acusado con la logística de la organización mediante interceptaciones telefónicas. “Este individuo manejaba los hilos del cártel que lucra a costa de vidas humanas en nuestra comunidad”, afirmó Floyd. Estas comunicaciones también lo relacionan con Jose Elias Barbosa, un operador local condenado en 2023 a más de doce años de prisión.
Una estructura de violencia y metanfetamina
Las evidencias presentadas por el Departamento de Justicia describen una organización caracterizada por la brutalidad. En 2019, el grupo criminal procesó metanfetamina líquida oculta en velas dentro de una residencia en Port Orchard. Durante dicha operación, Barbosa resultó herido de bala, un evento que las autoridades conectan con la cultura de violencia interna de la red.
Intervenciones telefónicas revelaron que los miembros del grupo discutían abiertamente el uso de secuestros, agresiones físicas y homicidios como métodos para cobrar deudas de drogas. Sánchez Valencia formó parte de un grupo de 37 ciudadanos mexicanos entregados a la custodia estadounidense el pasado 20 de enero, en un operativo coordinado por la Oficina de Asuntos Internacionales de la División Penal.
Próximas etapas procesales
El Juez de Distrito John C. Coughenour programó el inicio del juicio para el 20 de abril. De ser hallado culpable, Sánchez Valencia enfrenta una sentencia mínima obligatoria de diez años de cárcel, con la posibilidad de cadena perpetua según la gravedad de los delitos confirmados.

