Entre escepticismo y curiosidad de parte de las familias hispanas, las “cuentas de Trump”, impulsadas por la administración del presidente Donald Trump y promovidas públicamente por funcionarios como su vocera Karoline Leavitt, se presentan como un nuevo instrumento de ahorro e inversión para niños estadounidenses con el objetivo de construir patrimonio desde el nacimiento.
Si bien el programa genera interés entre familias hispanas que buscan alternativas para asegurar el futuro financiero de sus hijos, también surgen dudas sobre su legalidad, riesgos y si podría parecerse a esquemas fraudulentos.
Conoce aquí qué son, cómo funcionan, cuánto habría que aportar y qué debes analizar antes de participar.
¿Qué son las cuentas de Trump?
Se trata de cuentas de inversión individuales para menores de edad.
Según la información oficial, el gobierno federal depositaría mil dólares iniciales para niños nacidos entre 2025 y 2028 que cumplan los requisitos de ciudadanía y Seguridad Social.
Los padres, familiares, empleadores o incluso filántropos pueden hacer contribuciones adicionales de hasta cinco mil dólares al año, con la posibilidad de que las empresas aporten hasta dos mil 500 dólares sin afectar el ingreso tributable del trabajador.
El dinero debe invertirse en fondos indexados al mercado bursátil estadounidense y no puede retirarse hasta que el beneficiario cumpla 18 años.
A partir de esa edad, funcionaría de manera similar a una cuenta de retiro tradicional.
Con ello, las cuentas de Trump representan una apuesta por impulsar el ahorro desde la infancia con respaldo gubernamental y promoción directa desde el gabinete federal.
Sin embargo, antes de participar, expertos recomiendan a las familias evaluar su presupuesto, comparar opciones existentes y recordar que las cifras millonarias son proyecciones basadas en rendimientos históricos, no promesas garantizadas.
En la presentación no se aclara qué pasaría con el cambio de gobierno una vez que termine la administración del presidente Donald Trump, y la seguridad de estos recursos.
¿Cómo funcionan en la práctica?
Para abrir una cuenta, los padres deben presentar el Formulario 4547 ante el Servicio de Impuestos Internos (IRS), y posteriormente el proceso continúa con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Las proyecciones del gobierno estiman que, con aportaciones máximas y rendimientos promedio del mercado, el saldo podría superar 300 mil dólares a los 18 años y más de un millón de dólares a los 28 años.
Sin contribuciones adicionales, el crecimiento sería mucho menor, alrededor de 18 mil dólares a los 28 años.
Entre los impulsores del programa destacan filántropos como Michael Dell y Susan Dell, quienes anunciaron donaciones multimillonarias para ampliar el acceso.
¿Cuánto habría que aportar?
Si bien las aportaciones a largo plazo dependen de múltiples factores, aquí dos ejemplos prácticos sobre las aportaciones que se deberían realizar.
Ejemplo 1: aportación mínima
- Depósito inicial del gobierno: mil dólares
- Sin contribuciones familiares
- Resultado estimado: alrededor de cinco mil 800 a los 18 años y 18 mil 100 a los 28 años.
Este escenario podría ser viable para familias con ingresos bajos o moderados (menos de 50 mil dólares anuales), que no tienen margen para ahorrar regularmente.
Ejemplo 2: aportación generosa
- Contribuciones familiares: cinco mil dólares al año
- Aportes del empleador: hasta dos mil 500 incluidos dentro del límite
- Resultado estimado: más de 300 mil dólares a los 18 años y alrededor de 1.09 millones de dólares a los 28 años.
Para sostener aportaciones altas, expertos financieros recomiendan no destinar más del 10 a 15% del ingreso anual al ahorro, esto implicaría que una familia debería ganar aproximadamente 70 mil a 100 mil dólares al año o más para aportar montos elevados sin comprometer gastos básicos.
¿Es un esquema Ponzi?
Según la información difundida por el propio gobierno, las cuentas estarían respaldadas por la legislación federal propuesta y administradas bajo normas fiscales existentes.
El dinero se invierte en fondos indexados regulados, lo que en teoría reduce el riesgo de fraude típico de esquemas Ponzi, ya que no depende de nuevos inversionistas para pagar a los anteriores.
Sin embargo, especialistas aclaran que las ganancias proyectadas no están garantizadas porque dependen del mercado bursátil.
Además, el programa ha recibido críticas por su complejidad y por duplicar beneficios que ya ofrecen otras cuentas de ahorro, según la Tax Foundation.
Así que, como cualquier inversión, existe riesgo de pérdidas.
