La versión de Marx Arriaga Navarro, hasta hace unos días director general de Materiales Educativos, contrasta de manera directa con el comunicado oficial emitido por la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Mientras el funcionario sostiene que existió un intento de desalojo con presencia policial y presiones administrativas, la dependencia federal afirma que únicamente se trató de una diligencia formal relacionada con un cambio en la naturaleza de su plaza.
Posturas enfrentadas entre Arriaga y la SEP
Arriaga ha señalado que el conflicto se origina en instrucciones contradictorias respecto a los libros de texto de la Nueva Escuela Mexicana. “Dicen ‘Continúe.’ Esa fue la indicación que yo recibí de presidencia… pero la Secretaría de Educación Pública dice sí, pero no de esa manera, sin los libros”, afirmó.
También acusó un “zigzagueo” ideológico: “Se está zigzagueando cuando nos dicen ‘Cambien los libros de texto y cambien el humanismo mexicano’”. El exfuncionario aseguró que las modificaciones solicitadas carecen de sustento técnico.
“Para mí es simplemente una cuestión estética… no hay una justificación ni académica ni pedagógica”, declaró, al tiempo que sostuvo que defenderá “con uñas y dientes esos 107 materiales”. Respecto al episodio en oficinas centrales, afirmó: “Llega la policía e intentan con la fuerza… sacarme de la institución sin darme un oficio”.
Además, puntualizó: “Hasta que no me entreguen un documento donde diga mi despido conforme a las leyes vigentes laborales, pues yo sigo en el puesto”. Por su parte, la SEP emitió el Comunicado 63, en el que sostuvo: “No ha ocurrido ningún desalojo por parte de las autoridades”.
Precisó que se trató de una diligencia para notificar que la plaza cambiará a modalidad de “libre designación” a partir del 15 de febrero, procedimiento que —aseguró— se realizó “con estricto apego a la normatividad aplicable”. La discrepancia mantiene abierto el debate sobre el procedimiento administrativo de la situación.
