La abogada y empresaria mexicana Altagracia Gómez, quien actualmente se desempeña como asesora en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, llamó la atención en un reciente evento público por un detalle que combinó sofisticación y estilo.
Más allá del mensaje político o institucional, lo que captó miradas fue un accesorio en su cabello: un moño de la casa italiana Gucci.
Se trata del modelo Authentic Gucci Red Green Grosgrain Bow Brooch Pin with Pearls and Crystals, una pieza confeccionada en grosgrain con los icónicos colores rojo y verde de la firma, adornada con perlas y cristales. Su precio ronda los 470 dólares, colocándolo dentro de la categoría de lujo accesible dentro de la alta moda.
El detalle no pasó desapercibido, pues aportó un contraste interesante a un atuendo sobrio y formal. El moño, colocado cuidadosamente en el cabello, elevó el conjunto con un aire clásico y femenino, sin romper la estética institucional que suele acompañar este tipo de apariciones.
Un guiño sutil a la moda
Y es que, este detalle podría interpretarse como un posible guiño a la familia de la actriz mexicana Salma Hayek, considerando que su esposo, François-Henri Pinault, dirige el grupo Kering, conglomerado al que pertenece Gucci.
Si bien no hay confirmación de que exista una intención detrás del accesorio, el gesto abrió la conversación sobre cómo la moda puede convertirse en una forma de comunicación no verbal. En la esfera pública, cada detalle suma, y en este caso, el moño añadió un matiz internacional y glamuroso a la escena política mexicana.
En tiempos donde la imagen también construye narrativa, Altagracia Gómez demostró que elegancia y funcionalidad pueden convivir en un mismo espacio. Un pequeño accesorio fue suficiente para generar conversación y dejar claro que, incluso en entornos formales, siempre hay espacio para un guiño sofisticado.
