California enfrenta una de las tormentas invernales más intensas de la temporada, con fuertes lluvias, nevadas históricas en la Sierra Nevada, riesgo de inundaciones repentinas y evacuaciones preventivas en zonas afectadas previamente por incendios forestales.
Las autoridades mantienen alertas activas mientras el sistema avanzará en varias fases hasta mediados de semana.
De acuerdo con el National Weather Service, la tormenta traerá tormentas eléctricas peligrosas, ráfagas de viento dañinas y acumulaciones significativas de nieve en zonas montañosas, lo que podría generar condiciones de viaje “casi imposibles” en algunos tramos.
Nieve en la Sierra Nevada
Meteorólogos advirtieron que la ladera occidental de la Sierra Nevada, el norte del condado de Shasta —incluyendo sectores de la Interestatal 5— y partes de la Cordillera Costera podrían recibir hasta 2.4 metros (8 pies) de nieve antes de que el sistema cruce completamente la región el miércoles por la noche.
En áreas elevadas cercanas al lago Tahoe, las nevadas podrían superar los dos metros acumulados.
Las autoridades promueven el uso obligatorio de cadenas para circular en carreteras de alta montaña, debido a la baja visibilidad y al viento intenso.
Al respecto, la policía del condado de Shasta alertó que, aunque el inicio de 2026 había parecido “primaveral”, el invierno “aún no ha terminado”.
Lluvias e inundaciones
En el sur del estado, la situación es crítica, el National Weather Service emitió advertencias de inundación repentina para amplias zonas del condado de Los Ángeles, incluyendo áreas vulnerables afectadas por incendios forestales recientes.
Las montañas de Santa Mónica y comunidades como Santa Mónica, West Hollywood y Beverly Hills enfrentan alto riesgo de escurrimientos, mientras que zonas impactadas por incendios como Palisades, Franklin y Eaton podrían registrar flujos de lodo y escombros.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, ordenó a los equipos de emergencia mantenerse en máxima alerta y pidió a los residentes evitar desplazamientos innecesarios, especialmente en áreas quemadas donde el suelo no absorbe el agua con facilidad.
En Wrightwood, comunidad montañosa al noreste de Los Ángeles, residentes como Kashawna McInerny pasaron el día cavando zanjas y colocando barreras para desviar el agua y evitar que el lodo invada nuevamente sus viviendas, tras los daños sufridos en tormentas anteriores.
Vuelos suspendidos
Respecto a la conectividad, el Los Angeles International Airport (LAX) suspendió temporalmente algunas salidas debido a baja visibilidad y riesgo de tormentas eléctricas.
Las autoridades aeroportuarias pidieron a los pasajeros verificar el estatus de sus vuelos directamente con las aerolíneas.
Por su parte, la compañía Pacific Gas & Electric informó que activó modelos meteorológicos avanzados e inteligencia artificial para preposicionar cuadrillas y equipo eléctrico, ante la posibilidad de cortes masivos por caída de árboles y vientos destructivos.
Recomendaciones de especialistas
El fenómeno no será un evento aislado, meteorólogos advierten que el sistema avanzará en múltiples fases, con al menos tres frentes sucesivos entre lunes y jueves.
Se esperan acumulaciones de entre 2.5 y 7.6 centímetros de lluvia en zonas urbanas, mientras que en áreas montañosas podrían registrarse entre 7 y 15 centímetros adicionales en los próximos días.
Además, existe la posibilidad de tornados breves y ráfagas de hasta 96 km/h (60 mph), por lo cual la Oficina de Servicios de Emergencia de California desplegó equipos de bomberos y rescate en regiones con mayor riesgo de inundaciones y deslizamientos.
Tornados e incendios
Mientras California enfrenta lluvias y nieve, otras regiones del país también lidian con fenómenos extremos.
En el sureste, un sistema de tormentas generó alertas de tornado en Mississippi, Louisiana y Florida, con miles de usuarios aún sin electricidad.
En contraste, partes del este de Colorado permanecen bajo advertencia de incendio debido a temperaturas inusualmente altas y fuertes vientos.
