Las denuncias contra José Jerí han escalado en gravedad en los últimos meses, tras revelaciones difundidas por el periodista peruano César Hildebrandt en su canal de YouTube. Los señalamientos abarcan presuntos delitos de violencia sexual, encubrimiento fiscal y vínculos con redes de corrupción política.
Las acusaciones han tenido un fuerte impacto público y político, en medio de la ya frágil situación institucional del país.
Denuncias por violencia sexual
El caso más delicado se remonta a diciembre de 2024. Según un documento remitido a la Fiscalía Suprema de Familia en julio de 2025, se investiga una presunta “brutal violación a una mujer que había bebido demasiado” en una reunión donde estuvieron Jerí y Marco Antonio Cardosa Hurtado.
Entre las diligencias solicitadas figura el “examen biológico del polo sin mangas perteneciente al señor José Enrique Jerí Oré encontrado en la habitación donde despertó la agraviada”. El documento señala que esta prueba “establecerá que dicha persona estuvo en la escena del delito” y permitirá determinar si existen “restos de semen” en la prenda.
También advierte que “no se debe descartar la participación del señor José Enrique jerí Oré… dado que esta persona pudo haber limpiado la escena o restos de semen con su prenda de vestir”.
Uno de los puntos más controvertidos es la solicitud de un examen de tumescencia peneana nocturna (TPN). Según la defensa de Cardosa Hurtado, Jerí tendría un problema de salud que le impediría utilizar su miembro viril, por lo que “no utilizó su miembro viril para cometer el abuso sexual… sino que se valió de otros medios”.
Las denuncias también apuntan a un presunto encubrimiento por parte del fiscal supremo, a quien se acusa de haber “archivado todo” sin realizar diligencias biológicas consideradas imprescindibles. El desgaste político derivado de estas denuncias culminó con su destitución por parte del Congreso, en un nuevo episodio de la prolongada crisis institucional peruana.
