El Senado de México aprobó este martes una autorización para que elementos militares de Estados Unidos ingresen al país con el objetivo de participar en ejercicios y capacitación conjunta con fuerza armadas mexicanas.
La decisión se tomó en votación plenaria, con mayoría amplia y sin votos en contra, reflejando un respaldo amplio entre legisladores.
La autorización responde a una solicitud enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum y se enmarca dentro de la cooperación bilateral en temas de seguridad, capacitación y fortalecimiento de capacidades operativas.
¿Cuántos militares y en qué consiste la capacitación?
La aprobación contempla el ingreso de 12 militares pertenecientes al Séptimo Grupo de Operaciones Especiales Norte del ejército estadounidense. Estos elementos estarán en México del 27 de febrero al 15 de julio de 2026 para participar en un evento de adiestramiento denominado “Capacitación MEXSOF (Defensa)”.
Las actividades de capacitación se realizarán en diferentes instalaciones militares del país, entre ellas:
• El Centro de Adiestramiento de Fuerzas Especiales en Temamatla, Estado de México.
• El Centro de Adiestramiento Regional de la I Región Militar, también en el estado de México.
• La Base Aérea Militar No. 4 en Cozumel, Quintana Roo.
El propósito de estos ejercicios es fortalecer la compatibilidad operativa y profundizar la cooperación militar entre México y Estados Unidos, mediante capacitación en técnicas de patrullaje, liderazgo de tropas, comunicación, combate urbano y operaciones especiales.
¿Qué significa esta decisión?
Esta autorización del Senado no implica que las tropas estadounidenses realicen labores de seguridad o intervenciones directas dentro del país, sino que se trata de actividades de capacitación con las fuerzas armadas mexicanas que ya han ocurrido en años anteriores en el marco de la cooperación bilateral.
De hecho, estas aprobaciones se han otorgado en varias ocasiones en el pasado reciente para ejercicios similares y forman parte de los mecanismos de intercambio y entrenamiento entre ambos países.
La entrada de fuerzas militares estadounidenses al territorio mexicano siempre requiere autorización del Senado de la República, de acuerdo con lo establecido en la Constitución mexicana. Esto asegura que cualquier presencia extranjera con fines de capacitación o entrenamientos se someta a revisión legislativa.
