La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reveló detalles de su trayectoria laboral antes de llegar a la vida académica y al servicio público, al reconocer que, mientras estudiaba, trabajó repartiendo volantes en un semáforo para anunciar un restaurante, además de desempeñarse como recepcionista en un consultorio médico.
En sus propias palabras, Sheinbaum explicó que esos empleos formaron parte de su etapa estudiantil, previa a consolidarse como académica:
“Previo a eso trabajé en un restaurante repartiendo volantes para anunciar al restaurante ahí en un semáforo… Trabajé de recepcionista en un consultorio médico mientras estudiaba”.
Renuncia a la UNAM y retiro sin privilegios
La mandataria también detalló que al incorporarse al gobierno federal renunció a su plaza académica en la Universidad Nacional Autónoma de México, ya que había agotado el máximo de seis años de licencia permitido por el estatuto universitario.
“Yo al entrar al gobierno federal renuncié a mi plaza de la UNAM porque ya tenía seis años de licencia… era académica, renuncié a mi plaza y pues ahora soy presidenta”.
Sheinbaum recordó que su carrera académica comenzó como ayudante de profesora en la Facultad de Ciencias a mediados de los años 80, después de haber colaborado en proyectos de matemática educativa en el Instituto Politécnico Nacional.
Jubilación con el ISSSTE y contraste con pensiones millonarias
Sobre su retiro, la presidenta subrayó que, si no regresa a una entidad académica con seguridad social, se jubilará únicamente con base en su antigüedad laboral, mediante el ISSSTE.
“Si cuento la antigüedad, pues me retiraré con mi jubilación del Issste, que muy probablemente alcance, pues no sé, máximo 30 mil pesos mensuales. Que comparado con lo que ganan muchos mexicanos y mexicanas, pues es una pensión muy digna”.
Finalmente, Sheinbaum contrastó ese escenario con el de exfuncionarios de alto nivel que reciben pensiones de hasta un millón de pesos mensuales, y aseguró que la reforma constitucional en la materia permitiría ahorros estimados en alrededor de cinco mil millones de pesos, los cuales, dijo, se destinarían a programas de bienestar.
