Tu hijo recibe beca. En casa se siente alivio y respiras porque tienes ayuda para útiles, transporte y comida. Pero nadie te dice que cuando llegue a la universidad, podría encontrar menos recursos para cursar una carrea, menos capacidad y más presión presupuestal.
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) analizó el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 y encontró un grave contraste: el dinero para la educación básica sube 6.1%, pero el gasto por estudiante en Educación Superior caerá 3.4% real.
En corto y sin rodeos, tal situación significa que instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) enfrentan ajustes financieros negativos, que ponen en riesgo la carrera de miles de jóvenes.
¿Cuánto gasta México en educación?
La investigación del CIEP reportó que el gasto educativo en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026 asciende a 1 billón 253 mil 947 millones de pesos, lo que representa 10.7% del presupuesto neto total y una variación real de 3% respecto a 2025.
Evidenció que dicha asignación, equivalente al 3.4 % del PIB –de todo el dinero que genera el país–, mantiene al país por debajo de la recomendación internacional de invertir entre 4% y 6% del PIB para garantizar un sistema educativo robusto y sostenible.
Pero aquí es donde empieza el problema, el estudio del CIEP señaló que, si bien el presupuesto educativo aumenta, el análisis reveló una brecha significativa en el gasto educativo nacional, con consecuencias graves.
“Mientras que la educación básica recibe un impulso presupuestal de 6.1%, los niveles que preparan a las y los jóvenes para el mercado laboral y la investigación profesional sufren retrocesos.
“El gasto por estudiante en educación superior se contraerá este año 3.4% real, afectando directamente a instituciones como la UNAM, el IPN y la UAM, que enfrentan ajustes negativos en su capacidad operativa”.
¿Y las becas cómo están?
Aquí la investigación alertó otra discrepancia. Indicó que, aunque el programa Beca Universal “Rita Cetina” recibe recursos para atender a un estimado de 13.9 millones de estudiantes, esta cifra es significativamente menor a los 21 millones anunciados por el gobierno federal.
Refirió que, aun cuando las becas fortalecen el ingreso familiar, no sustituyen la necesidad de contar con infraestructura que provea de aulas dignas, laboratorios equipados y docentes capacitados; además, genera retos para la sostenibilidad y calidad del sistema a largo plazo.
“Conocer el gasto público en educación es el primer paso para exigir una planeación que garantice trayectorias educativas completas, desde la educación inicial hasta el posgrado, asegurando que ningún estudiante se quede atrás por falta de presupuesto”, concluyó el CIEP.
