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¿De qué está acusado el expríncipe Andrés, qué pena enfrenta y qué extraña coincidencia enfrentó?

La detención del expríncipe Andrés empañó su cumpleaños 66 y profundizó la crisis de credibilidad que enfrenta la Casa Real británica

Familia real.
Familia real. El expríncipe Andrés figuraba como el hijo consentido de la reina Isabel II, mientras que Carlos siempre se apegó a las reglas de conducta de la monarquía británica. (AP / Especial)

En las familias, ser el hijo consentido de mamá suele estar relacionado con protección y complacencia, pero si la madre en cuestión es la reina más importante de la historia, eso significa que el hijo predilecto tendrá, literalmente, el mundo a sus pies, con posibles consecuencias negativas, como le pasó a Andrew Mountbatten-Windsor es decir, el expríncipe Andrés.

El hijo predilecto de la fallecida reina Isabel II no tuvo este jueves una fastuosa fiesta por su cumpleaños 66, no estuvo rodeado del jet-set británico como acostumbró durante toda su juventud, sino que pasó gran parte del día detenido acusado de delitos graves por los que, en caso de ser hallado culpable, podría enfrentar hasta cadena perpetúa.

La relación de Andrés con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein provocó una de las mayores crisis para la Casa Real británica en la historia y este jueves se escribió otro capítulo, con su detención en Norfolk en pleno día de su cumpleaños.

¿De qué se le acusa?

Su acusación se centra en cargos de mala conducta en un cargo público de cuando era representante especial de Gran Bretaña para el comercio y la inversión internacionales, por lo cual viajaba por todo el mundo a expensas del erario y tenía acceso a información privilegiada.


Esta es la segunda ocasión que el expríncipe enfrenta acusaciones, la primera fue en 2015, cuando documentos judiciales de Estados Unidos señalaban que tuvo relaciones sexuales con una mujer en tres ocasiones entre 1999 y 2002 en Londres, Nueva York y en la isla privada caribeña de Epstein, incluso cuando ella era menor de edad según la ley de Estados Unidos.

Él negó haber conocido alguna vez a la mujer, identificada posteriormente como Virginia Roberts Giuffre y un acuerdo extrajudicial le permitió seguir en libertad.

Pero ¿cómo llegó Andrés a esta situación? Nacido el 19 de febrero en 1960, y siendo el tercer hijo de Isabel II y del príncipe Felipe, Andrés siguió el camino tradicional de los hijos menores de la realeza: ingresó a la Marina Real y sirvió durante 22 años.

Participó como piloto de helicóptero en la Guerra de las Malvinas en 1982 y, tras dejar el servicio activo, fue nombrado en 2001 representante especial del Reino Unido para el comercio y la inversión internacionales.

Ese cargo lo llevó a realizar numerosos viajes oficiales, por lo que incluso fue apodado “Air Miles Andy” y en esa época también entabló su amistad con Epstein.

Vínculos con Epstein

La relación de Andrés con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein salpicó de un modo escandaloso a la familia real británica.

Epstein fue condenado en 2008 en Estados Unidos por delitos relacionados con prostitución de menores y volvió a ser arrestado en 2019 por cargos federales de tráfico sexual.

Aunque Andrés ha negado reiteradamente cualquier conducta indebida, su amistad con Epstein provocó crecientes cuestionamientos.

En 2011 abandonó su rol como enviado comercial en medio de la polémica, y en 2019 anunció su retiro de funciones públicas tras una polémica entrevista en el programa Newsnight de la BBC, donde intentó explicar su relación con el financiero sin lograr disipar las dudas públicas.

El escándalo escaló cuando Virginia Roberts Giuffre lo demandó en Nueva York en 2021, alegando que había mantenido relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad.

Andrés negó conocerla, pero el caso terminó con un acuerdo extrajudicial sin admisión de culpabilidad.

Posible castigo

La detención de este jueves de Andrés por parte de la Thames Valley Police, se produjo bajo sospecha de “conducta indebida en el ejercicio de un cargo público”, este delito, contemplado en el derecho británico, se aplica cuando un funcionario abusa deliberadamente de sus funciones oficiales.

De acuerdo con la prensa británica y análisis legales citados por medios como la BBC y agencias internacionales, esta figura puede acarrear una pena máxima de cadena perpetua si se demuestra que existió abuso grave de poder y traición a la confianza pública.

No obstante, hasta el momento no se han presentado cargos formales, y Andrés mantiene la presunción de inocencia, aunque su imagen está lejos de las fiestas y amistades que tuvo en el pasado y no le fue posible festejar su cumpleaños número 66.

Las pesquisas estarían vinculadas a su etapa como enviado comercial y a la posible entrega o manejo indebido de documentos oficiales en el contexto de su relación con Epstein, por lo cual la policía registra propiedades asociadas a Andrés mientras continúa recabando pruebas.

Monarquía en crisis

Si bien el rey Carlos III le quitó sus títulos y honores militares a Andrés en 2025, incluido el de duque de York, y desalojarlo de Royal Lodge en Windsor, su hermano menor sigue en la línea de sucesión —actualmente en el octavo lugar—, debido a que cualquier cambio en ese estatus requeriría una ley aprobada por el Parlamento.

Para la monarquía británica la situación es crítica porque buena parte de su legitimidad contemporánea se basa en la ejemplaridad pública y la neutralidad constitucional, mientras que ahora enfrenta un desafío reputacional profundo.

Carlos III respondió luego de la detención que la ley debe seguir su curso, marcando distancia formal respecto a su hermano, aunque eso no quita el hecho de que es el primer miembro de alto rango de la familia real arrestado desde el reinado de Carlos I en el siglo XVII.

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